‘Babel Dos’, de Juan José Plans (1978) [Reseña]

Babel Dos, de Juan José Plans, sitúa un rápido devenir de la humanidad tras un cataclismo nuclear parcial. Bajo una narrativa particular y de gran efecto en su lectura, esta corta novela transmite el sentimiento del autor respecto a las guerras y la naturaleza.

Babel Dos, de Juan José Plans

Dentro de la extensa obra de Juan José Plans también cabe la creación literaria propia. Esta novelita que conseguí en la feria del libro antiguo de Granada hace unos meses es un ejemplo de originalidad narrativa en la ciencia ficción española; esa singularidad que podemos comparar con obras sumamente llamativas, como La piel del infinito de Gabriel Bermúdez Castillo.

Babel Dos atrapa por motivos obvios. A simple vista posee una estructura que podríamos denominar extraña. Sin embargo, la fuerza radica en esa misma forma narrativa, semejante a una obra de teatro. Entre la narración figuran los pensamientos de los personajes que, incrustados entre el texto continuamente ayudan a fusionar la acción desde dos vertientes. Ahí es donde, creo, Plans ha logrado sobrevivir a una experimentación única y es lo que hace que esta obra sobresalga.

Historia de una destrucción

Tras una catástrofe nuclear, los supervivientes son enviados a Babel, una ciudad en la Luna, regida por robots, a la espera de encontrar una cura para la radiactividad que desprenden los afectados y mejorar su deformado aspecto. Pero Barsén, un jardinero al que la bomba interrumpió sus trabajos de jardinería, no se dejará dominar por una sociedad que pretende engañarlos.

Así comienza Babel Dos, con la historia de una destrucción que se va repitiendo hasta la casi aniquilación humana y de toda la civilización. La llamada de socorro de las primeras páginas acude al sentimiento pacífico que todos tenemos y, de forma arrebatadora, lejos de cualquier ñoñería sentimental, logra despertar ese impulso hacia la duda y el pensamiento que tenemos anulado: “Pero ningún vencedor. Porque, ¿qué hombre puede proclamarse vencedor dando muerte a otro hombre? Ha matado a otros como él… Y los que son como él forman la humanidad. Es como si hubiera arrancado una parte del cuerpo de la humanidad. Un pedazo, y otro pedazo, y otro pedazo…”.

juan josé plans verne y wells
Juan José Plans es una figura importante en la cultura española.

Lo que cabe en pocas páginas

Pero la historia no es tan simple como parece. En los tres bloques diferenciados en que se estructura la novela, Plans nos cuenta un secreto tras otro. Porque, en definitiva, toda acción, buena o mala, tiene consecuencias. Y para no destripar excesivamente la historia, me limitaré a decir que la rebelión de Barsén (que ahora se llama Barsén Número) en Babel Dos es el principio de una lección tanto para las víctimas como para los villanos.

El ir descubriendo poco a poco lo que puede devenir de esta situación apocalíptica anula cualquier esperanza en los lectores… a corto plazo. En el transcurso de millones de años, según avanzamos en la historia, se verá si la humanidad resurge o no, si ha aprendido algo o está condenada a repetir sus errores.

La Naturaleza

“¿Crear otra vez al hombre? No, por segunda vez, no. La Naturaleza es sabia (—No comete errores), fecunda. No necesita volver a andar el mismo camino. Puede emprender otros, todos los que quiera”. Con esta frase nuevamente comprobamos la contundencia del autor respecto de su mensaje. De siempre la literatura es relativa, voluble. Y así, la visión de cada autor hacia el futuro, como en este caso. ¿Qué nos quiere decir realmente Juan José Plans?

La naturaleza es cíclica. Se renueva. Lo vemos constantemente, fluye. Y formamos parte de ella. Elegimos autodestruirnos y destruir la naturaleza. Pero esta siempre tiene un modo de abrirse camino, de transformarse, de reinventarse. ¿Es posible que, después de un cataclismo, vuelva a surgir de nuevo?

Los robots

Como he señalado anteriormente, los robots dominan Babel. Mantienen un orden y una jerarquía. Son simples máquinas. ¿Lo son? Plans nos advierte de las posibilidades de que los robots se alcen y se comporten como el ser humano. ¿Podría darse el caso? Nunca me han gustado los robots. Creo que son máquinas por las que no hay que tener sentimientos humanos. Eso lo trataré en otros artículos. Pero hay algo que los robots, las computadoras, ordenadores… pueden hacer, y es procesar información y comportarse de acuerdo a unos comandos y órdenes.

Babel Dos plantea también la hipotética evolución de los robots de forma brillante e intensa. Resumida, tal vez, pero completamente acertada: “Pero, eso sí: ahora están organizándose secretamente para hacer sus ciudades, sus países… Nos imitarán. Lo grave, para ellos, es que acabarán imitándonos en todo”.

Valoración final

No hace falta que exprese más la admiración y sorpresa ante esta novelita de Plans, que me ha gustado gratamente, tanto por su forma y originalidad como en el tratamiento de una problemática que llevamos décadas tratando. Por un lado, la ecología, por otro, la especulación social, el uso de armas de destrucción masiva; la falta de humanidad respecto de las personas diferentes y, por último, la tecnología, la robótica como creación imperfecta a imagen y semejanza de su creador.

Babel Dos tiene suficientes ingredientes y temas para llenar páginas y páginas con sus propuestas, todas ellas aún vigentes a pesar de sus 44 años de vida —48 teniendo en cuenta que fue escrita en 1974—. A pesar de su lenguaje desnudo, ofrece un golpe de efecto que la sitúa entre las mejores obras de ciencia ficción del siglo XX español.

Babel Dos, de Juan José Plans.

Ediciones Albia, 1978.

Rústica, edición bolsillo.

Colección Albia Ficción, #9. 120 páginas.

ISBN: 8474363098

Tripulación CosmoVersus

Marcos A. Palacios
Marcos A. Palacios
Administrador del portal y podcast CosmoVersus. Autor de 'Fantasía y terror de una mente equilibrada', editada en Gaspar&Rimbau Editorial, donde también colaboro como coordinador editorial y corrector de textos. Ciencia Ficción, Terror y Fantasía, en ese orden, son las que han provocado esta locura de proyecto. Después, los cómics, el cine y la música han aderezado el camino. Hago podcast, escribo, leo y devoro libros. Aún sigo pensando que el siglo XXI no es el mío...

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