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Revista de ciencia ficción y cultura

Desaparecen los fumettos de Sergio Bonelli Editores en España

No es que estos cómics de Bonelli se evaporen porque alguien se los ha fumado. No, los cómics italianos se denominan fumettos, y en España ya no se venden, porque Aleta no pudo más. Bastante han durado en el mercado, es todo un mérito.

Allá por el 2004 conocí a Dylan Dog, y me enganché a Dampyr cuando curioseé en las colecciones. Me cautivaron enseguida. Su arte, su realismo, sus historias pulp, noir, románticas, góticas, humorísticas… siempre voy a llevar de la mano a estos dos personajes, porque los he seguido desde esa época.

Hubo un tiempo que durante poco más de un año, si no recuerdo mal, se paralizó su publicación, y luego continuaron la marcha de la ayuda de Dolmen. Sin embargo, el noviazgo duró poco y Aleta siguió en solitario. Han aparecido algunos especiales, y entre ellos, otras colecciones que sumaron el listado de fumettos italianos, títulos con personalidad propia —de ellos he hablado en el blog, en estas entradas—.  Y cuando parecía que todo marchaba sobre ruedas, sobre 2016 se anunció la tragedia.

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Tex, la estrella de Bonelli, con más décadas de vida que yo.

Aleta cancelaba las series. Ahora, los derechos los tiene Panini, aunque solo está publicando el fondo de novelas gráficas de Bonelli. Entre ellas, las de la detective Julia. Sin embargo, Panini no tiene intención, de momento, de seguir con las series regulares que han quedado colgadas, más que nada por motivos de contrato. Y ahora, a lo que iba: creemos, no solo yo, por eso hablo en plural, que son eran rentables. Precisamente los únicos cómics que en esta época de mi vida y de siglo me importan. Sí, soy un fanático de Spiderman, y eso no va a cambiar. Solo que he conservado los cómics que datan hasta 1990.

Y no soy de llenar la casa de trastos, libros y más cosas por capricho y vicio. Por eso, los lomos de mi colección de Dampyr se han quedado inacabados, creo que no va a completarse el dibujo. Las horas leyendo estos cómics han sido totalmente provechosas. La calidad de los dibujantes y guionistas italianos no tiene, en mi opinión, nada que envidiar a los superhéroes norteamericanos, de los que ya estoy hasta la coronilla —no por ellos, sino porque considero que se les sobreestima demasiado—.

Tengo otras opciones: hacerme con los fumettos en italiano, y aprender la lengua, y dejar de quejarme, hacer algo por lo que me gusta. No sería tan disparatado ni difícil. Sería una forma de demostrar que el rebaño que no para de balar contra su pastor sabe pensar y proponer soluciones.

Zagor
Zagor, otro personaje clave en el éxito de masas de Italia.

Hace varios años entré en varias páginas de internet para consultar las ventas de los fumettos en su país de origen. Prefiero ahorrarme el dato porque cada vez que lo pienso ocurren dos cosas: me echo a llorar y siento vergüenza ajena. No, no estoy obligando a nadie a comprarlos. Sería una locura. Pero comparemos. Gustos para todos, es verdad. Pero, ¿qué tienen estos cómics para que sienta tanta pasión por ellos? Si leéis las entradas arriba indicadas, lo sabréis. Por algo, Dylan Dog lleva publicándose en Italia ininterrumpidamente desde 1986. Y no es la más longeva de la editorial.

¿Qué pienso de los gustos de lectura en España? En fin, que la masa mueve montañas, y arrasa otras. Al final, todos perdemos, por una sencilla razón: los que teníamos una ilusión cada ciertos meses, tendremos que consolarnos con lo que nos queda en casa; y para los que no los conocen, pierden la oportunidad de descubrir y disfrutar de verdaderas obras literarias en viñetas. Los fumettos de Bonelli se diferencian de los demás cómics del mundo por convertir en seriales pulp —podríamos generalizar con este término— distintos géneros literarios, tomando de ellos y de sus adaptaciones y creaciones en cine y TV de toda la historia, los ingredientes principales que más llaman la atención al magno público de todo el Globo.

Un detective de lo paranormal que vive con Groucho Marx; un vampiro hijo de un Señor de la Noche y una mortal que lucha contra todo tipo de criaturas en medio de guerras, escenarios góticos, conciertos de rock… por todo el mundo; una intrépida detective con el rostro de Audrey Hepburn que en cada historia corre peligro, y cuya criada es igual que Whoopi Goldberg; un hombre que pierde a su familia en medio de una invasión de alienígenas reptilianos y lucha por encontrarla y derrotar la amenaza… esto es solo el comienzo. ¿Qué os parece? Las referencias populares son arrolladoras, enriquecedoras.

Para no aburrir más, no me queda sino tener esperanza de que en algún momento Panini se aventure a lanzar álbumes integrales, y probar un poco, aunque sea solo con “la puntita”, a mojarse con estas maravillas de la tinta italiana.

BLOG CÓMICS BONELLI EN ESPAÑA. Un interesantísimo encuentro con las maravillas de Sergio Bonelli Editores, con las novedades y noticias que no debes perderte.

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Maravilla gráfica de Dampyr. Claro está, en italiano.

 

 

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0 thoughts on “Desaparecen los fumettos de Sergio Bonelli Editores en España

  1. Pues sí, los superhéroes americanos están sobrevalorados, hay vida más allá de ellos, cómics que merecen mucho la pena, pero nos movemos con las masas y dejamos olvidadas joyas que merecen mejor lugar. Una pena que los fumettos se hayan quedado huérfanos aquí. Los dibujos y personajes que los pueblan merecían más.

    1. Aunque no los juzgo, porque también me gustan, pero veo que hay una exageración en cuanto al fenómeno fan de los superhéroes. Y no es culpa de los fans en sí, sino del mercado. No sé si has leído alguna vez algún cómic de Bonelli, pero te diré que son una maravilla, y los considero mejor que muchos otros.

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