CosmoVersus

Revista de ciencia ficción y cultura

‘Donde mueren las palabras’, teatro de Ángel Caballero

El jueves 25 de julio fue la última función de la temporada, así que llegamos a tiempo (en septiembre, volverán). Después de mucho tiempo sin acudir a teatros, qué menos que empezar con algo sencillo pero con mucho carisma; una historia cotidiana, real, donde cualquiera de nosotros podrá verse identificado.

Escrita y dirigida por Ángel Caballero (Brigada Costa del Sol) y protagonizada por él mismo, Ramón San Román, Carlos Camino y Álex Pastrana (que sustituye, al menos en la función a la que acudimos, a Román Reyes). Cuatro amigos de la infancia continúan en contacto mientras acaban la universidad, tanto, que viven juntos una temporada. Son muchachos que dejaron sus pueblos para desarrollarse en Madrid. Cuatro caracteres tan diferentes como compatibles.

En esta obra se refleja lo que suele llamarse un slice of life (un pedazo de vida), es decir, que contemplamos un momento concreto de las vidas de estos muchachos. Son chicos normales, cada uno sobresale en lo suyo. Con sueños, frustraciones y secretos. Precisamente esos secretos son los que condicionarán el estadio de cada uno en el tiempo que dura la obra. La verdad es que en las reseñas que he leído antes de ver la obra, y en los argumentos publicados en internet, hablan de “relaciones rotas” y de un factor que pondrá en duda su amistad.


donde mueren palabras
Escena de la obra. Fuente: Atrápalo

Nada más lejos de la verdad, y no pretendo destripar nada, que eso no sucede. Al menos, desde mi punto de vista, simplemente pasan por momentos tensos. Sí, son amigos desde niños, han pasado mucho juntos. Pero ahora, a la hora de la verdad, en estos momentos en que se están convirtiendo en adultos, que van a abandonar la protección familiar, se dan cuenta de que nunca se han preocupado por profundizar en sus relaciones y conocerse mejor. Y sobre todo, de demostrarse su cariño. Sí que es verdad que el drama se avecina y es el punto fuerte de la obra.

Entre frases y hechos tópicos recorremos la vida de cada personaje. Bromas, chistes (políticamente incorrectos para algunos, quizás; un simple modo de hacer humor con etiquetas sociales, para mí, algo inofensivo) pero mucho amor. Sí, aunque lo sepamos y no prestemos atención hoy día a esta característica, los hombres, los chicos, saben querer y ser amigos, y llorar. Puedes tener unos músculos de infarto, ser un cerebro, un ligón. Bailar ballet o seguir todos los partidos de la Liga; cantar a todas horas, pasarte la vida trabajando de albañil, ser un tío rudo o más bien sensible, o feote, antipático, con inclinaciones a una acera o a otra (o a todas direcciones)… pero amigos: los hombres sufrimos y sentimos como cualquier ser humano, sin segregaciones ni falsos argumentos pseudoprogresistas.

No es mal momento para sentir que, tengas a quien tengas a tu lado, le demuestres lo que sientes y te preocupes por esa persona. No está de más y es lo más natural del mundo. No tienes que esperar a perderla.

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Escena de la obra. Fuente: Atrápalo

Así pues, Donde mueren las palabras recorre una ruta desde aquellos días felices de infancia en la playa, donde surgen las semillas de nuestros sueños y objetivos hasta el fin de esa niñez despreocupada y feliz. Lo que lamento es que no he llegado a profundizar en cada personaje, se han quedado poco perfilados, aunque la balanza ha caído más en el lado del mensaje y los sentimientos que transmiten. El desfile de talentos no hace falta mencionarlo: gestos, voces, rostros… un ramillete de actores en su lugar.

En fin, que la obra, sencilla, real como cualquiera de nosotros, la podremos seguir viendo en septiembre en la sala Lola Membrives del Teatro Lara de Madrid. La sala no es el propio teatro, sino un espacio sin butacas (son sillas, pero ojo, cómodas), con acústica y escenario, por supuesto. Asequible al bolsillo, mejor que una película “revientataquillas” de esas que te dejan vacío. Es notable la baja factura de la puesta en escena, pero eso es solo un detalle. Aquí, lo importante, es el mensaje, los actores y la belleza humana que representan.

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