CosmoVersus

Revista de ciencia ficción y cultura

‘La peste escarlata y otros relatos de ciencia ficción’ (1908-12), por Jack London

En esta ocasión me acercaré brevemente a otro escritor maldito, Jack London, fallecido en 1916 a los 40 años. Autor de las célebres La llamada de lo salvaje y Colmillo Blanco, he encontrado este librito La peste roja y otros relatos de ciencia ficción, si bien alguno podría no tener ese título, según el punto de vista. Pero son muy buenos ejemplos de la ciencia ficción emergente a finales del siglo XIX y principios del XX.

La presente edición tiene como objetivo mostrar una parte de la obra de London ligada a la ciencia ficción en varios subgéneros. La recopilación no viene firmada, así que podríamos pensar que es el traductor el responsable, pero no al cien por cien. Y ha dividido la obra en tres partes: Visiones del fin del mundo; Los poderes destructores y El triunfo de la barbarie -los títulos son del editor-, cada uno con su tema central. Ya conocemos un poco la andadura de este género gracias a otros artículos publicados en el blog acerca de autores que dedicaron su obra o parte de ella a la anticipación, el horror, la guerra, etc… Así que me ahorraré algunas palabras para ir al grano.

VISIONES DEL FIN DEL MUNDO

Primer apartado con el fin de la humanidad y la sociedad tal como las conocemos. Eventos que han removido los cimientos estructurales de la civilización humana para conducirla a un cambio de paradigma social y moral.

La peste roja (1912).

Este relato, el más largo del libro, cuenta ahora con 106 años. Lo matizo para tener en cuenta un dato: si hoy día se publicara como novedad, sería una copia de una copia de una copia (y así, sucesivamente) de otras tantas novelas o guiones que hemos visto y leído en los últimos años. Tan sencillo como que, en el último tercio del siglo XXI, un anciano le cuenta a sus nietos cómo la humanidad quedó devastada por una peste invencible que tenía de color escarlata la piel de los infectados.

Lo que London presenta primero es el entorno actual de los personajes, para luego identificar la mentalidad de los niños y del anciano. Psicológicamente les separa un abismo, y lo que podría parecernos políticamente incorrecto en los niños, en ese entorno es totalmente justificable. A continuación, el hombre relata cómo fueron, para él, los primeros días de la peste. Aquí hago un alto para comentar lo que, a mi modo de ver, y sin tener pleno conocimiento de la literatura universal, es el primer -o de los primeros- relato donde se narra el fin de la civilización a raíz de una infección: la zona cero, la identificación de la “bacteria” causante, los primeros estragos, el intento de detener la plaga, las investigaciones, la expansión de la bacteria, la alta mortalidad y el caos en la población, la huida y lucha por la supervivencia.

Me vino a la cabeza, mientras leía, todos los argumentos estereotipados de plagas de zombis y enfermedades tan de moda en los últimos 20 años en el cine, la TV y el cómic, sobre todo. Recordemos The Walking Dead, muy en la linea de este relato en lo que refiere al caos y a la supervivencia, a la vuelta a lo salvaje; incluiría otro ejemplo reciente, El amanecer del planeta de los simios (2014), donde un virus extermina a gran parte de la humanidad en beneficio de los simios inteligentemente desarrollados. La verdad es que no hay otra forma en la que sucedan las cosas, pero en esta ocasión tiene doble mérito: el análisis social y político de las consecuencias de la plaga y, además, la narración se realiza desde el punto de vista de un hombre 100 años en el futuro respecto a la época del escritor.

London establece una sociedad futura muy similar a la suya en lo básico, pero procura no meterse en líos por describir un futuro demasiado complicado. A él le interesa, primordialmente, el desarrollo de la plaga y el paso de una civilización altamente desarrollada a una en estado salvaje. Ahí está otra de las razones para adorar este relato: contrastar el antes y el después. Ahora, siete décadas después del cataclismo, las pocas personas que sobrevivieron en Norteamérica han formado tribus y se han reproducido. La moral antigua ya no tiene cabida, y solo reina la ley del más fuerte. Este es el eterno miedo del ser humano: verse privado de leyes, autoridad, seguridad gregaria, etc…, al igual que lo plantea William Golding, cuarenta años después, en El señor de las moscas, pero esta vez con adolescentes perdidos en una isla desierta.

El mensaje del relato está muy claro. El anciano, que era profesor de Literatura en la Universidad en el momento del desastre -lo que coincide con el estereotipo de persona culta, de recta moral y civilizada-, recuerda con dolor su civilización desaparecida y el retroceso moral y social en que ha derivado la humanidad, reflejado principalmente en sus nietos, criaturas conscientes de su presente pero ajenas a un pasado que solo conocen por el anciano y cuyas historias escuchan con emoción pero sin pretender aprender nada de ellas.

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Jack London de niño.

La invasión sin igual (1910).

China se enfrenta al mundo entero en un futuro próximo al autor, pero se alía con Japón. Los nipones invaden y absorben poco a poco a los chinos, dada su cultura de similar raíz, al contrario que ocurre con el resto de países occidentales, con quienes les resulta imposible entablar diálogo por sus diferencias culturales y ancestrales. London analiza esta premisa para dotar de realismo -relativo- a su historia.

A continuación, y dado que China es un país emergente, Japón la convierte y moldea para que sea mejor, pero como he dicho antes, absorbiéndola y convirtiéndose en los hilos de la marioneta. London analiza económica, social, científica, tecnológica y políticamente la expansión china gracias a la nipona, que ve en el favor a sus vecinos la oportunidad para ampliar su imperio. Pero occidente no se amedrenta y ataca a China en una guerra bacteriológica sin precedentes. Tal es el desarrollo de los acontecimientos durante las siguientes décadas mostradas en el relato. En este punto hay una anticipación al empleo de armas químicas en la guerra -que se hará realidad pocas décadas después-, anticipación también practicada por Albert Robida en su La guerra en el siglo XX (1887).

La narración resulta espesa, formal y apenas literaria, pues se trata más bien de un ensayo -así se firma al término del mismo-, en la linea de otras publicaciones similares en estilo y, además, contemporáneas a London, como El desastre de Inglaterra en 1910 (1885) y La guerra de España con los Estados Unidos (1897), del español Nilo María Fabra, todas las cuales podemos encajar en el mismo tipo de subgénero.


El sueño de Debs (1909)

Otro relato sobre un cambio significativo en la estructura social. En esta ocasión, el proletariado se alza y gana con creces sus derechos a costa de una huelga que se torna revolución y termina por imponerse casi como una guerra contra la burguesía acomodada, es decir, la clase dominante.

Para evitar entrar en debates políticos y sindicales, o espesamente históricos, diré que la raíz de la huelga general se basa en el sueño de un sindicalista llamado Debs -donde homenajea a Eugene V. Debs, sindicalista amigo de London-, para lograr los derechos que todos los trabajadores merecen. Lo que empieza como una huelga pacífica no tarda en convertirse en una pesadilla para los dos, digamos, bandos.

Narrado desde el punto de vista de un aristócrata -y todo su círculo-, cuenta las dos caras de la realidad: mientras los trabajadores se dedican a salir a pasear y llevar una vida tranquila en las ciudades, la rancia aristocracia se ve privada de todas sus comodidades, que al mismo tiempo son su talón de aquiles. Acostumbrados a vivir entre almohadas y sábanas de algodón, ahora, obligados a buscar el alimento, abandonados por criados y desnudos de sus proveedores, no tardan en desorientarse y no saber qué hacer ante una situación como esta, ante lo que reaccionan de dos formas: desesperación y violencia. Pero la figura de Bertie Messener, compañero del club del protagonista, joven adinerado que no ha hecho nada en su vida, sino viajar y disfrutar de los placeres, planta cara contándoles que toda la culpa es de su propia clase y recriminándoles que está cansado de “oírles bramar ahora, cuando están en el suelo y el mundo obrero les atornilla”.

No tardan en surgir saqueos por el alimento, luchas entre bandos, asesinatos, exterminios, y poco a poco la situación va pareciéndose cada vez más a una guerra. La estrategia de la IWL -Liga Internacional de Trabajadores- termina con su victoria y consiguen derechos que ahora veríamos como utópicos, pero al precio de la muerte de muchísima gente. Lo que no es una crítica a la revolución, sino una hipótesis de lo que podría suceder en tales casos. Hoy día no podríamos imaginarnos con una huelga de este estilo porque los tiempos han cambiado. Pero… nunca se sabe

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Mi ejemplar del libro

LOS PODERES DESTRUCTORES

Segunda parte centrada en el peligro de un gran poder -científico, tecnológico- en manos de una sola persona o grupo reducido de personas para con el mundo.

Goliat (1908)

Utopía no muy lejana en el tiempo de London, pues comienza en su misma época pero es narrada dos siglos después por un estudiante adolescente debidamente documentado. Goliat es el pseudónimo de una figura misteriosa que irrumpe a principios del siglo XX -las fechas no son precisas en el relato- con un proyecto de cambio radical en el mundo, para que impere la felicidad y la risa.

Al principio, sus métodos no son, precisamente, pacíficos, a pesar de su intención. Nadie sabe cómo consigue destruir las armadas mundiales. Parece magia. Pero Goliat pone en aviso a la humanidad: su descubrimiento será de todo el mundo si siguen sus instrucciones. Y cuando los intentos por detenerlo son infructuosos, se sucede el milagro. El mundo cambia. El trabajo, la riqueza, el ejército, el rendimiento de los países, la ciencia… todo es absolutamente diferente después de que Goliat haya logrado entender y entrar en razón a los dirigentes mundiales de que su voz es la justa.

De esta forma es como Goliat, desde la nada, el anonimato y el misterio -y algunas muertes, algo reprobable, pero ¿qué son unos cuantos entre miles de millones?-, logra exterminar el sufrimiento, la tiranía, la propiedad privada y el crimen de la faz de la Tierra.

“Todos generaremos alegría. La misión de cada cual será la de batir la risa en el yunque sonoro de la vida”

Goliat.


El enemigo del mundo entero (1908)

De esas historias que me gustan, los malos malísimos que se han convertido en criminales por el sufrimiento de su miserable vida. Aunque ciertamente no me llega a calar tanto la pena en el personaje, se ve que desde niño sufrió humillaciones y falta de amor y atención. Creo que esto es básico para trastornar a una persona. De adulto, tres cuartos de lo mismo. Lo que no le exime de sus responsabilidades, dado que no se menciona que llegue a estar loco. Pero sí llega a conseguir un poder mayor y secreto con el ingrediente típico en estos casos: la ciencia.

EL TRIUNFO DE LA BARBARIE

Al final se alza la ley del más fuerte, la minoría opresora, y debajo quedan los millones y millones de seres sometidos a terribles leyes injustas.

Un fragmento curioso (1908)

En esta ocasión, este relato y el siguiente ilustran un futuro donde la dictadura ha triunfado, donde la ley es opresiva y violenta, injusta. Y donde existe una inmensa minoría de vida lustrosa por encima de la masa ignorante. Así es como se relata cómo, hace varios siglos, se impuso la ignorancia como medio de vida a la clase trabajadora, llamada aquí esclavos. De qué manera surgieron dictadores y mandatarios, unos más justos que otros. El sistema de clases del siglo XIX es extrapolable a la época en que se sitúa la historia, narrada en el siglo XXVIII, pero con inicios en el XXIV. Los esclavos se intentan alzar una y otra vez, y siempre acaban en fracaso y muerte. Pero el narrador no teme al futuro, al contrario, mantiene la esperanza de un alzamiento masivo gracias a la cultura, en este caso se refiere a saber escribir y leer por parte de los ignorantes, privados de este derecho y criados como analfabetos. Precisamente, criar analfabetos para evitar alzamientos.


La fuerza de los fuertes (1910)

En un momento indeterminado de la Historia del ser humano. Podría ser un futuro lejano donde la figura humana ha vuelto al árbol, se ha convertido en un primate y no posee ni tecnología ni lenguaje. Podría ser un pasado remoto. Sea como fuere, el caso es que Barbalarga cuenta a sus nietos cómo llegaron a ser lo que hoy son, partiendo desde su juventud.

A lo largo de la narración contemplamos la evolución de un ser humano totalmente “inhumanizado”, como un primate que vive en los árboles, no gregario, tonto e instintivo. La familia de Barbalarga vive como otras tantas, pero no están unidas como un poblado. Además, ellos comen pescado, y otros semejantes son carnívoros y sí viven en comunidad. A veces les atacan y los masacran, secuestran a sus mujeres.

Pero un día piensan en que uniendo sus fuerzas podrían hacer frente a su vecinos. Así, comienza una carrera de novedades  que bien podría ser el resumen, en pocos años, del proceso de socialización y tecnificación del ser humano en cuanto a inventos, economía y tecnología se refiere, sin dejar de lado la milicia y la política. En definitiva: la cultura y la civilización.


Socialista militante e integrado, además de elitista. Estas son dos caracterizaciones que hoy día se tienen de Jack London. Vemos que no podrían ser inciertas, pues el cariz proletario y revolucionario en muchos de los relatos de esta antología es más que patente. Por otro lado, no veo apenas avances notables en la sociedad y tecnología futuras y retrata una civilización similar a la suya. Sin embargo, la carga literaria, moral y social equilibra la falta de creatividad en este sentido. No es la primera vez que nos encontramos con relatos basados en siglos futuros donde apenas nada ha cambiado, como por ejemplo en El último hombre, de Mary Shelley, donde relata la vida del supuesto último ser humano a finales del siglo XXI.

Fuente de foto de cabecera: descontexto.blogspot.com


BIBLIOGRAFÍA

La peste escarlata y otros relatos de ciencia ficción. Antología por Editorial Fontamara S.A., Barcelona, 1981.

Traducción: Rufo G. Salcedo.

Tapa blanda, 142 páginas.

Títulos originales:

-Publicados en 1908: Goliath (Goliat); The enemy of all the world (El enemigo del mundo entero); A curious fragment (Un fragmento curioso).

-Publicado en 1909: The dream of Debs (El sueño de Debs).

-Publicado en 1910: The unparelleled invasion (La invasión sin igual).

-Publicado en 1911: The strenght of the strong (La fuerza de los fuertes).

-Publicado en 1912: The scarlet pleague (La peste escarlata).

ISBN: 84-7367-183-X

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