‘La prehistoria de la ciencia ficción’, de Pollux Hernúñez, 2012 [Reseña]

La prehistoria de la ciencia ficción. Del tercer milenio antes de Cristo a Julio Verne, de Pollux Hernúñez, realiza un acertado y breve recorrido por la ciencia ficción y su antepasada, la literatura fantástica y los mitos de la antigüedad. ¿Es en realidad fantasía en lugar de ciencia ficción? Lo sabremos según Hernúñez se adentra en las definiciones y análisis del término, mal llamado ciencia ficción, porque de ciencia no tiene nada. Pero, ¿qué dice el clamor popular?

La prehistoria de la ciencia ficción

Dentro de las obras que investigan el significado del término “ciencia ficción”, La prehistoria de la ciencia ficción. Del tercer milenio antes de Cristo a Julio Verne nos ofrece una idea esclarecedora pero no resolutiva sobre la cuestión de definir lo que entendemos por este género literario que tanta tinta ha hecho correr desde tiempos inmemoriales hasta la actualidad.

Pollux Hernúñez, su autor, confirma en muchos sentidos lo que a veces nos planteamos internamente, y que ya hace mucho tiempo lo plantearon otros. Pero en la maraña de medios de comunicación, de obras literarias y cinematográficas, el término ciencia ficción se desborda, se deforma y evoluciona, así como nosotros lo asimilamos de una u otra manera.

Qué es la ciencia ficción… eterna pregunta

Este librito del que vengo a hablar es, digo, esclarecedor porque arroja más puntos de vista al término ciencia ficción, pero no viene a dar lecciones, ni mucho menos a ser el mejor. Le honra, pues, al autor, el querer proponer debate (a pesar de ser un debate muy largo y demasiado manoseado). Consigue así poner en marcha nuestro mecanismo del pensamiento, la duda y la revisión del que la mayoría estamos dotados.

Dividido en varios apartados, Hernúñez apunta (más que explica) varias vertientes: el significado de ciencia ficción; la discusión sobre el término; la literatura parcialmente fantástico-científica antes del siglo XIX; cuándo surgió la Ciencia y cómo se aplicó a la narrativa de ficción y anticipación. Puede sonar demasiado rebuscado pero no lo es. Solo hay que coger el libro y leerlo. Carente de tecnicismos y exageradas teorías literarias y filosóficas, La prehistoria de la ciencia ficción termina siendo legible para cualquier interesado con inquietudes (es toda una virtud tenerlas) sobre el nacimiento, evolución y creación de la ciencia ficción.

El autor, Pollux Hernúñez, también ha publicado obras sobre mitología. Fotografía: blog Don de Lenguas.

Algunas propuestas

No me es posible nombrar aquí todas las definiciones y teorías arrojadas sobre el término ciencia ficción, pero lo haré sobre las que se basa el libro. Tenemos algunos ejemplos:

-Jean Gattégno: “No existe ninguna definición satisfactoria de ciencia ficción”.

-Clute y Nicholls: “No hay razones para creer que pueda formularse jamás una definición aceptable de ciencia ficción”. Enciclopedia de la ciencia ficción.

-Jacques Van Herp: “La ciencia ficción es un término ambiguo, cuyo significado cambia según el individuo”. Panorama de la ciencia ficción.

-Norman Spinrad: “Ciencia ficción es lo que se publica bajo el nombre de ciencia ficción”.

-Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española: “Género de obras literarias o cinematográficas cuyo contenido se basa en hipotéticos logros científicos y técnicos del futuro”.

Podemos apreciar que, en efecto, el término ciencia ficción no es definido ni rozado siquiera en ninguna de estas afirmaciones, incluyendo la del DRAE. Entonces, ¿a qué viene tanto ruido? Y, sobre todo, ¿por qué usamos entonces tanto este término? ¿Tiene alguien una verdadera definición de ciencia ficción?

Esto es solo el principio

En el libro ya comentado en CosmoVersus de Historia y antología de la ciencia ficción española, a cargo de Julián Díez y Fernando Ángel Moreno, se proponen otras derivaciones del término que podrían llegar a una definición concreta, pero, aunque con muchísimo sentido y lógica, no escapa a la división en varios subgéneros, lo que hace de ese ensayo algo que va más allá de la simple captura de una definición única.

De hecho, también de lo que habla la Historia y antología…, así como Pollux en su ensayo, es de fantasía científica, y que Hernúñez defiende porque el término hipotético de la RAE indica que la ciencia explicada en una obra concreta no existe en el momento de ser escrita, por lo que es fantasía. Así pues, Diez y Moreno explican que en una novela “no existe un elemento temático o formal que indique que un relato es o no ciencia ficción.” Lo que más adelante proponen es una clasificación acerca de ciertos elementos subyacentes en el relato y que son susceptibles de reconocer en todas las obras ligadas a este género. Uno de ellos es el nóvum (Darko Savin).

Gernsback y Wilson

Si seguimos el ensayo de Hernúñez entramos en otros panoramas, como la acuñación primitiva de ciencia ficción en 1851 (y que cayó en el olvido) por W. Wilson en su Librito serio sobre grandes temas antiguos y sobre la que Hugo Gernsback se colocó sin saberlo en 1916 al definir su ciencia ficción: “En la science fiction podrán exponerse las verdades reveladas de la ciencia entretejidas con una historia amena y que podrá ser poética y verosímil”. Todo esto nos lleva a interpretarlo en el contenido de Julio Verne.

De este modo, Hernúñez termina declarando que “la mayoría de ciencia ficción leída por todos no es ciencia ficción” y que “la ciencia ficción es anticipatoria pero no significa que sea científica, sino profética” si seguimos estas definiciones y a la RAE.

En la Antigüedad

Llegamos a una gran cuestión de este ensayo. ¿Qué es, entonces, la literatura anterior a lo que llamamos ciencia ficción, si no existía la Ciencia? Hernúñez entiende el punto de partida de la ciencia ficción en Frankenstein (1818) de Mary Shelley, o en su El último hombre (1826), o lo que es lo mismo, como punto de llegada de la prehistoria de la cifi. Así pues, ¿qué es lo anterior? Y con todo esto no estamos diciendo que la ciencia ficción no exista realmente, sino que tiene muchísimas aristas y, es presumible, que sea un conjunto de características o elementos que encajan con un fin concreto en la narrativa.

En multitud de ocasiones se ha hablado de proto-ciencia ficción, de anticipación científica… Luego llegaron la distopía, la ucronía… Y todo tipo de acepciones con las que se bautizan masivamente numerosas obras que, quizás, sí puedan definirme fácilmente por tener ese enlace común entre todas. Pero siempre desde la sombra y cobijo de nuestra palabra favorita, reina de géneros y presente en casi todas las épocas del hombre: la ciencia ficción.

Una de las tablas del poema de Gilgamesh. Fotografía: El Mundo

Otros lo dijeron

Entonces, siguiendo con la literatura de la antigüedad, volvemos a encontrarnos con más discursos:

-Van Herp: “La ciencia ficción no es un género literario diferenciado, sino otra forma de hacer literatura y, por tanto, tan viejo como ella”.

-Nicholls: “Ciencia ficción es una continuación de la antigua tradición de la narrativa de la imaginación, cuyo origen se pierde en los antiguos mitos de la tradición oral”.

En línea de lo explicado, quiero recordar unas palabras acerca de la ciencia ficción que Gabriel Bermúdez Castillo dijo en una entrevista y en respuesta a qué es la ciencia ficción para él: “Primero, una vacuna para  el futuro. El que gusta de leer ciencia ficción no se extraña de los progresos de la ciencia y trata de comprenderlos; incluso los busca en las noticias escritas o habladas. Y segundo la forma de esbozar situaciones y problemas que actualmente no puedan darse, plantearse ni pensarse siquiera.”

Otros lo contaron

Ya dentro de la principal base del libro, la prehistoria de la ciencia ficción, Hernúñez nos descubre, a lo largo de los siglos, todo un artificio de fantasía y modernidad encerrados en obras desconocidas para los simples mortales de hoy en día, siglo XXI, y que podemos catalogar como grandes inspiradores de lo que los autores contemporáneos nos nutrimos. Una avasalladora avalancha de fantasía, ficción que roza la ciencia ficción, propuestas que a día de hoy dejarían en paños menores a las novelas actuales, folletines repetitivos de lo que hace dos o más milenios otros escribieron.

Desde Gilgamesh, pasando por escrituras egipcias y griegas hasta el siglo XVIII, Hernúñez nos asoma a la ventana de lo desconocido y olvidado, textos y argumentos de increíble actualidad, que no podrían catalogarse como ciencia ficción por, precisamente, no existir Ciencia, pero sí alcanzan la autoridad de la bestial anticipación de hechos, máquinas y tecnología que fueron inventadas en los últimos 150 años. Si no lo creéis, es hora de buscar en vuestro dispositivo este título y haceros con él ya.

¿Qué nos preguntamos?

¿Es necesaria una definición concreta de ciencia ficción? ¿Estamos leyendo ciencia ficción o es un término deformado respecto a sus principios que ha llegado hasta hoy día y que realmente no aclara nada? Recordemos que science fiction en inglés es novela de ficción, y que se tradujo al español como un barbarismo, tal como menciona Pollux en este ensayo: ciencia ficción. ¿Importa tanto al final? De todas formas, la expresión ha ido moldeándose conforme a las necesidades, y ha creado debate. Eso es lo importante, ¿no creéis?

Sinopsis de la editorial

La prehistoria de la ciencia ficción. Del tercer milenio antes de Cristo a Julio Verne: La mal llamada ciencia ficción no es literatura científica, sino literatura fantástica. La Revolución Industrial y los consiguientes progresos científicos y técnicos explican su eclosión en el siglo XIX, pero la ciencia existía antes, aunque se la llamara alquimia o magia. La fantasía científica refleja en literatura la eterna ansia del ser humano por explicar lo sobrenatural, lo mitológico, lo fantástico.

Escapar de la realidad, triunfar sobre el misterio de la existencia, participar en el juego de cambiar el entorno: esto es la literatura, que con el barniz de verosimilitud aportado por la ciencia y la técnica se convierte en ciencia ficción. Cuando ese barniz lo aporta lo inexplicable, por mágico o milagroso, o lo indemostrable, por insólito y precientífico, tenemos la protociencia ficción, que existe desde que la especie humana sueña despierta, como se expone en este rápido recorrido por los casi 5.000 años de la literatura universal.

Valoración final

La prehistoria de la ciencia ficción ayuda en tan breve espacio a disparar la duda, la curiosidad y la capacidad del lector, sea o no seguidor de la ciencia ficción, más allá de lo que ahora se plantea en los círculos populares de escritores y fanáticos de este género que aún está dando que hablar y no parece definirse más que con amplias y generales vistas.

Breve relación y compilación de datos clave y necesarios para entender la ciencia ficción y la narrativa que los de hoy leemos. Siempre he dicho que, como poco, hay que conocer lo que hubo antes, y esto es lo más parecido a una actualización básica de títulos que forman parte de esa pasta heterogénea que al son de los milenios y siglos ha dado en conocerse como ciencia ficción.

Los apartados, por épocas, donde Pollux Hernúñez destripa títulos, autores y argumentos son esenciales para el imaginario colectivo y la posición intelectual de los interesados en este tema. Agradable y sin filtros, ni derroteros que compliquen su lectura, La prehistoria de la ciencia ficción ha acudido en ayuda de este que escribe, dejando un buen sabor de boca en lo que refiere a sabiduría y entendimiento. Si me ha pasado a mí, ¿por qué no a vosotros, viajeros y exploradores del cosmoverso, que tan cautos os acercáis a esta delgada línea entre fantasía y Ciencia?

Otras obras de Pollux Hernúñez

La prehistoria de la ciencia ficción. Del tercer milenio antes de Cristo a Julio Verne. Pollux Hernúñez, 2012.

Editorial: Rey Lear. Colección Breviarios del rey Lear.

Rústica, 104 páginas.

ISBN: 9788493979935

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Tripulación CosmoVersus

Marcos A. Palacios
Marcos A. Palacios
Administrador del portal y podcast CosmoVersus. Autor de 'Fantasía y terror de una mente equilibrada', editada en Gaspar&Rimbau Editorial, donde también colaboro como coordinador editorial y corrector de textos. Ciencia Ficción, Terror y Fantasía, en ese orden, son las que han provocado esta locura de proyecto. Después, los cómics, el cine y la música han aderezado el camino. Hago podcast, escribo, leo y devoro libros. Aún sigo pensando que el siglo XXI no es el mío...

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