‘Lady Oscar’, la obra ambigua de Riyoko Ikeda

No os alarméis por el título. Primero fue el manga, luego una película francesa y terminó con una serie de animación. Lady Oscar,  la obra de Riyoko Ikeda, también titulada La rosa de Versalles, fusiona historia, drama, romance y aventura en la corte de María Antonieta previa a la Revolución Francesa.

Lady Oscar, la tragedia de una mujer soldado

El manga fue publicado en 1972 perteneciente al género shojo, para chicas. Esto se ve en su estética recargada: cabellos, ojos, estilo… Oscar Françoise de Jerjayes nace la última de varias hermanas, y su padre, que siempre había deseado un hijo, decide educarla como a un niño para formar parte de la Guardia Real. Finalmente consigue su cometido, y una jovencita María Antonieta queda fascinada por Oscar.

Entre triángulos amorosos, hechos históricos, ladrones enmascarados, juicios e intrigas políticas, Oscar madurará y se dará cuenta de que su cuerpo y sus deseos no son lo que ella creía ni corresponden a su actual identidad masculina. Entre la ambiguedad de sus sentimientos se halla el rechazo al amor. Siente confusión, pues a pesar de ser físicamente una mujer, ella siente como un hombre.

Esto le provocará más de un disgusto y replantearse quién es realmente, hasta tener que decidirse. En esta disyuntiva veo, personalmente, un caso de disforia sexual, pero si avanzo demasiado corro el riesgo de destripar toda la historia. A pesar de su estética, la versión animada de 41 capítulos es mucho más seria y adulta que el manga, con una gran calidad de diseño, música y guión. El personaje atrae por su profunda personalidad, y será recordado como uno de los más increíbles creados.

André, Oscar y el conde Fersen

Éxito en Francia

En 1979 se rueda en Francia una versión del manga, muy fiel y que considero una película de culto, desgraciadamente poco conocida. El papel que desempeña Catriona MacColl fulminaría a cualquier otra que intentara ponerse en su piel. Catriona nació para ser Oscar. La producción cuenta con escenarios reales en Versalles y una banda sonora que engancha, compuesta por Michel Legrand. También ha sido llevada a teatro y en los últimos años se ha realizado un remake animado.

La constante amenaza de la impaciencia del pueblo, la Revolución Francesa a punto de estallar, los amores escandalosos de la reina y de Oscar, cuyo amigo de la infancia, André, siempre la ha adorado, y más personajes inolvidables hacen de esta obra imprescindible. Los temas musicales de entrada y final de la serie animada, así como la de ambientación, se han convertido en clásicos en la historia de la animación japonesa por su intenso dramatismo y expresión. Tanto es así, que es una de mis favoritas, dado que me marcó intensamente cuando la vi por vez primera, sobre el año 2000. Lady Oscar, la obra ambigua que todavía hoy sigue en vigor en Japón.

Tráiler de la serie animada con la canción extendida de entrada a los capítulos, interpretada por Hiroko Suzuki: Bara wa utsukushiku chiru.

Tráiler de la película de Jacques Demy, de 1979.

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