‘Lapamán’ y ‘Bondage’, de Alberte Momán Noval [Reseña]

En sus libros se puede advertir que al autor es imposible catalogarlo en un solo género de forma precisa. M Editora Pulp ha dado luz a dos novelas, Lapamán y Bondage, de Aberte Momán Noval. Una verdadera revolución a los sentidos y el pulp al uso.

Lapamán y Bondage, dos micronovelas

Es cierto que Alberte Momán tiene fijación por los personajes perseguidos y fuera de los condicionamientos sociales. En estas dos novelas he encontrado algunos puntos en común, pero antes vamos al grano en cada una por separado. Lo que sí puedo adelantar es que el pulp de Alberte resulta distanciado del que estamos acostumbrados, también del llamado neopulp. Pues el estilo de Momán crea escuela y supera al propio subgénero, llevándolo a una cota cualitativa poco usual en la actualidad.

Si bien en El legado extraterrestre ya encntramos los ingredientes que en un futuro desarrollará más profundamente y con más vigor, Lapamán y Bondage muestran a un Momán con más carisma y madurez narrativa.

Lapamán (2019)

Reeditada por M Editora Pulp la novela nos habla del protagonista, Lapamán, un muchacho que nació molusco en la playa (la playa de Lapamán, situada en Pontevedra, Galicia), cuya concepción, además, resulta de dudoso origen. Muy pronto es arrastrado al mundo de la pornografía gracias a su condición hermafrodita. A partir de estas vivencias su vida dará nuevos giros cuando conozca a Joe, quien lo internará en una sucia trama de espionaje con atributos de cine negro y conspiraciones a nivel mundial.

Precisamente, el origen del protagonista como molusco (o más bien lapa, lo que encuentro como una referencia al título de la novela y una cómica alusión a los superhéroes cuyo nombre acaba con el sufijo -MAN) convertido en ser humano es el primer ingrediente fantástico o surrealista que atrae hacia su lectura. Lo increíble de este hecho es fusionado con tal naturalidad en el texto que acabas por normalizarlo como algo legítimo.

Contra lo establecido

Ya desde su propia existencia Lapamán es diferente a todo y a todos. Aquí es introducido el parámetro divergente, muy usual en las novelas de Momán, en una sociedad donde reina la violencia y el control de las altas esferas. Quizá un grito de desahogo para aquellos que intentamos pasar desapercibidos en un mundo ciego y de inquietudes pasivas.

Si bien no profundiza completamente en la conspiración, deja lugar a la imaginación y al sentido común, utilizando sin tapujos el secreto a voces que todos conocemos en nuestra realidad: ¿de qué lado estar? ¿Eres de los que luchan contra la opresión o se abandonan a la vida sin complicaciones?

«[…] Domina el mundo que conocemos. Cuenta con todos los medios a su alcance. La prensa escrita, la televisión, las instituciones que gobiernan y que aparentemente forman parte de un sistema democrático son sus principales armas.»

Lapamán

Las apariencias

La trama de Lapamán se desarrolla in crescendo. Cuando ya creíamos y dábamos por sentado algo, nos sorprende con un nuevo nivel de dificultad. Aquí es donde, posiblemente, atrape la novela, ya que la intriga no deja de mantenerse de forma constante. Todo es posible en los ambientes donde Lapamán se mueve, incapaz de escapar, y siempre evitando toda confrontación.

El sexo como aceptación

Desde el propio inicio de la novela el sexo está implícito tanto en las causas como en las acciones de la trama. Entiendo este concepto, tal como está absorbido en la novela, como un catalizador de vida, de satisfacción personal y elemento libertador, siempre al servicio de los personajes, pero nunca motivo de esclavitud y vicio.

Opinión final

Lapamán es un acierto de lectura rápida, imprecisa, calculada sobre personajes incorrectos y hasta escandalizantes, bien definidos y colocados en su lugar. No decae un ápice, a pesar de haber esperado un final más contundente, lo que tampoco desluce el resultado.

Personalmente el erotismo explícito ha sido demasiado para mí, pero es cuestión de gustos, y el conjunto de la novela lo necesitaba para ambientar y conocer al protagonista. Lapamán dejará un regusto a prófugos de novela negra y final incierto. Engancha, y como es una micronovela, no tardas demasiado en acabarla, lo que sucede demasiado pronto porque te encuentras demasiado a gusto con la historia. Como en mi caso, que me la he leído en un día.

Lapamán (2018).

Autor: Alberte Momán Noval.

Editorial: M Editora Pulp, 2019.

Características: 112 páginas, tapa blanda. Tamaño Bolsilibro.

Depósito legal: LU 142-2019

Para adquirir ejemplares: contacto con la editorial.

La edición de 2018 pertenece a la editorial Atlantis, ahora descatalogada.

Bondage (2020)

Nueva entrega de Momán que nos introduce en el universo cromático de la ciencia ficción distópica y el pulp negro una con una narrativa más detallada y personajes sin nombre, únicamente referidos con los determinantes o atributos que mejor los definen. Esto crea la sensación, al menos en mi caso, de que los personajes podríamos ser cualquiera de nosotros, en cualquier lugar.

Así pues, Él trabaja en los sótanos de la clandestinidad destilando un suero que apacigua y calma los sentimientos exaltados, el S2, dejando a la persona en un estado de pasividad, conformidad y paz interior, algo que nos hace recordar a la «soma» de Aldous Huxley en Un mundo feliz.

Sin embargo, Él se verá arrastrado a una situación sin salida cuando es presa de las altas esferas y que lo persiguen para deshacerse de él y de otros despojos sociales en un asteroide cercano a la Tierra.

Una sociedad repleta de traumas y frustraciones es siempre un caldo de cultivo excelente para la invención de nuevas formas de evasión.

Bondage

El bondage es el protagonista

Volvemos a encontrarnos con el elemento sexual y un erotismo muy explícito, tal como vimos también en El legado extraterrestre y Lapamán (en este caso, sadomasoquista). No obstante, aquí se desvía en dos vertientes: una, el nexo de unión y necesidad entre el uno y el otro que mantiene a los protagonistas, Él y Ella, convivientes los dos, en una relación amor/odio, solo apaciguada en las prácticas de Ella; y por otra, como vehículo vengativo y solucionario de los males de los personajes.

Un mundo lejos de la Tierra

La ciencia ficción de Bondage es apenas vislumbrada y definida, lo que otorga el toque atemporal y la imprecisión adecuados para elaborar un escenario cercano pero, al tiempo, lejos de nuestra actual realidad. Así, conectaremos con un lugar para el castigo, el asteroide, lo que da lugar a encontrarse en un mundo que utiliza el progreso en linea con el fascismo más cruel.

Si a esto le sumamos el control del S2 como medio secreto y oficial de un régimen mundial también fascista pero camuflado de irreal bienestar, tenemos un cóctel sumamente interesante y enloquecedor.

El S2 era capaz de erradicar el sufrimiento físico, así como los dilemas morales propios de la conducta humana […].

Bondage

Pulp y Punk

Avisados quedáis con estos dos «géneros» como advertencia al clímax de Momán inyectado en Bondage. Mezcla la paranoica conspiración de Radio libre Albemut y las siempre oscuras (ensombrecidas) prácticas sadomasoquistas donde la mujer tiene las de ganar y el control sobre la situación, y obtendrás un Pulp Fiction que se codea con ese ambiente de rancia decadencia espacial reflejado en ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?, incluso Cowboy Bebop, el cual bebe del las mismas fuentes literarias y cinematográficas. Hasta tal punto mi cabeza está llena de todo esto, y podría meter Bondage en el mismo saco.

Ilustraciones de Elerre

Completan la narración las expresivas ilustraciones de Elerre, compuestas de grandes dosis de tinta y sugerentes lineas blancas que realzan unos trazos de figuras lánguidas, sufrientes y maltratadas. Cercanas a lo fantasmagórico, las formas se mueven en el entorno de la viñeta, al ritmo del resto de elementos arquitectónicos o ambientales representados. Todo lo cual ayuda a contraer lazos emocionales con la lectura.

Podéis comprobarlo en el siguiente video de presentación del libro, directamente desde la página Facebook de Elerre.

Bondage

Video de presentación de Bondage, la última novela de ciencia ficción de Alberte Momán Noval. Ilustraciones de elerre.

Publicada por Elerre en Lunes, 4 de mayo de 2020

Terminar

Con el destino no se juega, y a él se deben los personajes de Bondage. Un destino incierto, habitual en Momán, que me hace plantearme si yo sería capaz de abandonarme a mi suerte y vivir empecinado en mis ideales y luchando contra la opresión del Sistema a costa de sacrificio. ¿Será esta una advertencia, casi profética, del autor?

Opinión final

En ocasiones he encontrado páginas con descripciones que ralentizan la acción, de por sí con ritmo desbocado y carente de adornos innecesarios, aunque rápidamente vuelve a su cauce y de nuevo caes en la trepidante aceleración de la narración.

Contiene, también, bastante erotismo explícito, que por momento podría sonrojarme, pero terminas acostumbrándote y ya ni te saca los colores. Muy adictiva, eso sí, la historia, repleta de personajes ambiguos y sorprendentes.

Reconozco muchos elementos del pulp y el punk en la narración, explotados de forma tremendamente personal y exclusiva por el autor, que reforma y renueva un género mestizo bautizado con su nombre y apellidos, indescriptible por el momento, pero que quizá con el tiempo desarrolle su propia definición.

Bondage (2020).

Autor: Alberte Momán Noval.

Editorial: M Editora Pulp.

Características: 176 páginas, tapa blanda, tamaño bolsilibro.

Ilustraciones: B/N, por Elerre.

Depósito legal: LU 40-2020.

Para adquirir ejemplares: contacto con la editorial.

Tripulación CosmoVersus

Marcos A. Palacios
Marcos A. Palacios
Administrador del portal y podcast CosmoVersus. Autor de 'Fantasía y terror de una mente equilibrada', editada en Gaspar&Rimbau Editorial, donde también colaboro como coordinador editorial y corrector de textos. Ciencia Ficción, Terror y Fantasía, en ese orden, son las que han provocado esta locura de proyecto. Después, los cómics, el cine y la música han aderezado el camino. Hago podcast, escribo, leo y devoro libros. Aún sigo pensando que el siglo XXI no es el mío...

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