‘Paisaje con reptiles’, de Pilar Pedraza (1996)

Paisaje con reptiles (1996), donde Pilar Pedraza nos transporta a una isla tropical repleta de presagios, magia e incertidumbres.

Paisaje con reptiles

Al igual que en la anterior novela comentada en la web, nos encontramos con un personaje profundo. Alicia acompaña a su marido Julius a una isla del trópico donde éste investiga una misteriosa mancha de algas descompuestas cercana a la playa y a la plataforma petrolífera.

Poco a poco, aburrida y sintiendo que su marido está cambiando a otra cosa, Alicia se involucra en una especie de hermandad femenina que controla el mar y cuya diosa son las tortugas. El poder de las mujeres y niñas de la isla se desgranará a lo largo de la narración, dejando un cuadro de personajes y presagios terribles que se avecinan.

Símbolos

Lo femenino unido a lo mágico. Eso es la lectura que, en mi opinión, ofrece esta novela de Pedraza, para mí ya catalogada como escritora de lo onírico y lo macabro, no necesariamente fantástico, a pesar de nombrar en más de una ocasión este adjetivo para referime a ella. Y es que lo que me gusta en mayor grado, es la vida que otorga a las cosas y animales; a su vez, deshumaniza a las personas: primero las desgrana para, después, descomponerlas, como a los personajes de esta novela, en meros objetos de una fuerza mayor que actúa sobre ellos.

Estaban haciendo algo que me resultaba familiar por haberlo presenciado una vez, pero ahora no eran chicos los que protagonizaban la carnicería sino muchachas. Y su actividad no era un juego ni un trabajo; tenía un aire más solemne, más feroz, que las transfiguraba. Forcejeaban gritando, aparecían y desaparecían empapadas entre la espuma de las olas, hasta que consiguieron atrapar y arrastrar a la arena una tortuga no muy grande. Cuando estuvo cerca, el animal levantó hacia mí lo que quedaba de sus ojos, dos orificios sangrientos como los del dibujo.

Paisaje con reptiles. Pilar Pedraza.
pedraza paisaje reptiles
Pilar Pedraza. Foto: Fantasymundo

Presagios

Así es, los presagios comienzan en las primeras páginas, cuando Alicia encuentra a las niñas de la isla descuartizando una tortuga, símbolo del poder que el mar otorga a la, digamos, maestra. No quiero nombrarlas como «brujas», porque entiendo el concepto de otra manera, pero hablemos aquí de supersticiones y fuerzas ancestrales. Todo ello afectará a Alicia desde el primer momento.

Curiosamente, en Paisaje con reptiles el hombre, lo masculino, es lo que se verá tristemente afectado por el influjo de la diosa tortuga. Y así como el ambiente isleño, que tan decadente y asfixiante nos es descrito, concuerda a la perfección con el sentimiento interno de Alicia. Paso a paso, la mujer descubrirá el destino que se cierne sobre la isla, la verdadera naturaleza de la mancha. ¿Será su destino el mismo de la isla? ¿Qué significa la mancha en el mar?

Sin pelos en la lengua

Mucho más ofrece la novela. En un tono en ocasiones erótico, otras degradante y desagradable, la isla y sus habitantes condicionan el comportamiento de los protagonistas. Aquí lo femenino retorna a los mitos antiguos del poder de la madre, de la «tierra», la naturaleza, frente a lo invasor, lo masculino, el progreso. Manteniendo un estilo denso en adjetivos, Pedraza maneja magníficamente las sensaciones humanas abandonando —y esto es lo mejor, lo que más me gusta— las explicaciones baratas que puedan romper el misterio y el halo de inquietud que destilan sus historias.

paisaje reptilesPaisaje con reptiles, de Pilar Pedraza. 1996

Editorial Valdemar. Colección El Club Diógenes, serie Autores Españoles #59.

Tapa blanda con solapas. 176 páginas.

ISBN: 8477021791

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