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Revista de ciencia ficción y cultura

‘S.O.S. Bienestar’, de Van Hamm y Griffo (1988)

El fuerte efecto de SOS Bienestar en nuestras mentes de hoy en día puede ser muy ilustrativo. Se dibujó entre 1988-89 por Van Hamme, el creador y guionista Thorgal, y Griffo, pseudónimo de Werner Goelen, dibujante de la serie de detectives Munro. En este extenso cómic asistimos a una realidad distópica basada en el control del bienestar y la salud de la ciudadanía. Todo por la salud, pero sin la salud.

Imaginemos que, de pronto, los gobiernos occidentales se plantean centrarse en la salud de la ciudadanía. Todo bien controlado. Pues bien, puede parecer una locura, pero no es imposible. Ya hemos conocido sistemas opresores basados en la buena voluntad y el lavado de cara, en la literatura y la ficción, como el Gran Hermano de George Orwell, por citar uno. El cómic no es menos, y en esta obra concreta vamos a centrar los comentarios.

La seguridad social es obligatoria, controla la ropa que hay que llevar en cada estación, las costumbres personales de las personas, todo ello, claro está, como un consejo. Existe la Policía de la Salud. Los medicamentos están controlados, el tabaco racionado. Las vacaciones planeadas, etc… y tantos y tantos otros detalles que no darían espacio en el propio cómic ni en este artículo.

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Página de la obra. Fuente: Norma

Carteles y eslóganes motivadores en plan “superconsejito del día” para ser buen ciudadano aparecen en los lugares de trabajo, centros de salud… y por toda la ciudad. Pero ahí no acaba la cosa. El comportamiento social está íntimamente ligado al bienestar personal y comunitario, por lo que ojo con ser un arisco o poseer un pensamiento independiente: puede que te espere un buen castigo.

Todo esto y más, reflejado en nuestros días, la década de los 80, en Francia, pero que, según se explica en la obra, es extensivo a otros países occidentales. El plato fuerte viene en el control de la natalidad: existen -sí, no es broma- normas de natalidad que hace pocos años se han impuesto. Los niños que nacen a partir de esa fecha, momento en que entró en vigor el sistema de salud, son ilegales (ilegs). Pero los adultos corren el peligro de desaparecer como ciudadanos: el gran Fichero Central que controla nuestras vidas, nuestra economía (pagos con “tarjeta” y otros artilugios que hoy en día son comunes en nuestras vidas; aquí hay detalles de anticipación), en fin, que es el Vigilante de nuestra identidad de ciudadano, puede hacer malas jugadas. Da igual que seas un obrero o un político. En cualquier momento, un error podría borrarte como ente civil y convertirte en nadie, absolutamente un fantasma, sin acceso a nada (desregs).

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Página de la obra. Fuente: Zona Negativa.

Tras esta breve introducción, para hacer boca, toca hablar sobre la estructura de la propia obra. Son capítulos independientes en los que se nos muestra una historia -trágica, por lo general- de personas de a pie que se topan con injusticias por parte de este maravilloso sistema de bienestar social gubernamental. Algunas cruzan personajes, pero, hacia el final, encontramos que todo va a lidiar una situación límite común a todos: una intriga político-social que desembocará en un desastre general -para algunos- y que nos da una lección del típico proceso de revolución, con un plan misterioso engendrado en las altas esferas.

En cada capítulo se detalla un extracto de las normas de bienestar del gobierno. Es, pues, un estado totalitario, como tantos otros que hemos visto en cine, TV o leído en cómic o literatura. Confieso que leyendo este cómic, ya desde sus primeras páginas, me han venido a la mente fenómenos culturales como Salud Mortal -premio Ignotus en 1994-, novela de Gabriel Bermúdez Castillo acerca de un mundo gobernado por la élite médica que, en cierto modo, controla la vida de la ciudadanía después del desastre de la Tercera Guerra Mundial que ha destruido, dicho sea de paso, parte de nuestro país; o series de profundo mensaje como Black Mirror, que con sus historias independientes, nos dan una idea de la invasión de la tecnología en su aplicación social no muy lejos de lo que estamos viviendo.

Espero no haber hablado demasiado. El ritmo de las historias es muy rápido pero, francamente, sublime a la hora de perfilar los personajes y las situaciones. Una obra actual, atemporal y sincera. Todos lo pensamos, pero no lo decimos, ¿verdad?

No estamos muy lejos de todo esto. Nunca lo hemos estado.


BIBLIOGRAFÍA

-S.O.S. Bienestar Integral, de Van Hamme y Griffo (1988-89).

-Edición por Norma Editorial, 2018.

-192 páginas, color.

-ISBN: 978-84-679-2935-5

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Portada de la edición integral. Fuente: Norma Editorial.
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One thought on “‘S.O.S. Bienestar’, de Van Hamm y Griffo (1988)

  1. Qué buena pinta tiene el cómic. Ciertamente se ve un argumento muy real y actual. Me gustan este tipo de historias que te hacen pensar y cuestionarte la sociedad.

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