‘Sucesos del otro lugar’, de Eduardo Moreno Alarcón (2020).

Sucesos del otro lugar conforma de por sí un clásico de clásicos, donde Eduardo Moreno Alarcón evoca a Poe, a Machen o a Lovecraft, por nombrar solo algunos conocidos, en un estilo autónomo y personal. Un conjunto de cuentos de narrativa delicada y elaborada que penetra en los lectores del que recientemente ha ganado el XIV Certamen de Novela Corta Encina de Plata.

Sucesos del otro lugar. Algo hay…

Abriendo la recién inaugurada colección de Autores Contemporáneos de Gaspar&Rimbau Editorial se encuentra Sucesos del otro lugar. Así como ya reseñé Fantasía y terror de una mente equilibrada, este nuevo título abre las puertas de la fantasía más clásica. Los 28 cuentos que conforman la antología se han recuperado de los manuscritos de Eduardo Moreno en su dilatada trayectoria, formando un ente literario con la mejor muestra creadora del autor.

La importancia de los pueblos

Por lo general, y me inclino a afirmarlo casi rotundamente, las tradiciones y ambientes rurales concentran la base en los cuentos de Eduardo. En ellos describe con solícita dedicación escenas típicas y normaliza expresiones en desuso. La cuestión rural es un hecho muy encubierto hoy en día, quizá porque huele a moho desde el punto de vista de la vida urbanita que flota en su «nube» digital.

Pero nuestras raíces —y escribo esto desde las mías, ahora que estoy en un pueblecito manchego— son lo que son y sin ellas Sucesos del otro lugar no existiría. La magia y el mito también tienen su protagonismo. Prueba de ello son Dama de otoño y Amanita sensitivus. Esta última con un toque de humor muy compacto y característico de Eduardo, muy cercano a Entrevista con el fantasma.

En otras tierras

Eduardo moreno El avispero
Eduardo Moreno. Foto cedida por el autor.

Pero hay vida más allá de nuestros pueblos. En Sucesos del otro lugar viajamos también a tierras y épocas lejanas con tribus africanas o reinos orientales, incluso al frío vacío del espacio en el Sistema Solar. Existen detalles y sensaciones, todas humanas y otras sobrenaturales, que inciden directamente en el alma de las narraciones. Si bien son muy breves, contienen una alta dosis de magia, rituales inexplicables o arcanos, todos incomprensibles para la ciudadanía digital del siglo XXI.

Esto contrasta aún más el impacto de la lectura de estos cuentos: un autor que en 2020 nos habla desde las entrañas y raíces de la cultura humana ancestral. Un ejemplo de esta virtud literaria de Eduardo son El lienzo cautivo, Laascanood y La isla dorada, entre otros. Precisamente, esta última, mezcla de estilos y ecos aventureros, reviste del tono de las aventuras del bárbaro de Cimmeria.

La atracción del horror cósmico y el terror

En la variedad está el gusto, dicen, y ya he mencionado que Sucesos del otro lugar contiene diversos géneros, muy bien alineados entre sí por el talento narrativo del autor. La parte más terrorífica se impregna, en gran parte, con la herencia del mejor horror cósmico del genial H. P. Lovecraft. Algunos de estos cuentos forman parte del volumen Lo que vino de las profundidades, como el cuento del mismo título o El Avispero. En ellos se prodiga, y bien, de llevar al límite su examen lovecraftiano. Una muy buena lección que nos lleva al otro lugar: el terror gótico del siglo XIX.

Cuentos como La mesa vacía, El Coco, Réquiem por un vampiro o El tanatopractor son el ejemplo de la moderna prosa de terror que ha aprendido de los clásicos. Yo no sé realmente qué ha leído Eduardo Moreno, pero así como el metal es el perfume de la sangre, algunos de sus cuentos huelen a Poe, Machen o Stoker, por nombrar algunos. El terror no está reñido con la época en que se ambienta, y estos cuentos de hoy, del siglo XXI, resultan tan frescos que es imposible no girar la mirada y temer que un fantasma, una aparición con ropajes decimonónicos o un cadáver rezumante de venganza y sujetando un candil se presenten, inoportunamente, mientras lees esta antología.

Leyendas a la antigua usanza

Foto: Marcos A. Palacios

¿Quién no ha leído leyendas españolas? Gustavo Adolfo Bécquer, por ejemplo, que es el romántico por excelencia en las tradiciones patrias. Eduardo lo sabe bien y él mismo elabora sus propias leyendas, como El pozo amargo, La cruz del nigromante o La cueva de los ángeles, situados al final del libro, muy bien colocadas y dotadas de todos los ingredientes del mejor Romanticismo español, donde incluyo, por decisión particular, las hermosas piezas de Washington Irving en su Cuentos de la Alhambra, claramente influidos por el mismo aire andaluz, a pesar de pertenecer al ámbito norteamericano.

La sensación de Sucesos del otro lugar

Creo que Eduardo es un pintor literario. En cada frase vemos y experimentamos el ambiente y el color de la escena, así como nos reímos o sentimos el mismo asco o terror de su protagonista. Sentimos el tacto del horror y la suavidad de una sonrisa. Percibimos la magia y el halo de fantasía exhalados en la narración.

Sucesos del otro lugar. Eduardo Moreno Alarcón.

Gaspar&Rimbau Editorial, 2020.

Tapa blanda, 304 páginas. Ilustraciones B/N.

Incluye las ilustraciones de Pedro Gómez González para El Avispero, Lo que vino de las profundidades y Los hijos de la niebla.

ISBN: 978-84-121193-8-1

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