‘V: la batalla final’. Miniserie de 1984 (‘V, los visitantes’, II) [Reseña]

V: la batalla final de 1984 continuó a la primera miniserie de la franquicia. Había que cerrar la trama y dar una buena sorpresa al público. si habéis visto toda la serie, esta es vuestra ventana para recordar y elucubrar uno de los mejores guiones de la ciencia ficción televisiva del siglo XX.

V: la batalla final

Hay que ser sincero y reconocer que la miniserie de V, los visitantes, con la que he inaugurado esta serie de reseñas, fue todo un bombazo en su época. Y como no podía ser de otra manera, al año siguiente apareció la segunda parte titulada V: la batalla final (V: the final battle). Pero esta miniserie de 3 capítulos de larga duración (hora y media aproximadamente) no tuvo el guion de Johnson, lo cual se nota, pero, al fin y al cabo, resultan igual de interesantes y originales como la primera parte.

Esta nueva y última entrega que daría final a la historia estuvo dirigida por Richard T. Heffron y escrita por Lillian Weezer, Peggy Goldman, Faustus Buck, Diane Frolov y Harry y Renee Longstreet. Pero vamos con las novedades…

Introducción

Con una nueva música de entrada compuesta por Dennis McCarthy (inolvidable, por cierto, el tema principal que emula un ejército de soldados con sus impactantes arreglos, terroríficos donde los haya), la nueva saga comienza con una Resistencia que se está fortaleciendo y planeando varios ataques.

La organización de Julie resulta de lo más acertada hasta que aparece Hank Tyler (Michael Ironside) y su amigo Chris, antiguo conocido de Mike Donovan en varias guerras donde Tyler se encargaba del trabajo sucio sin apenas pestañear. Y gracias a él consiguen otro tipo de organización para sabotear los planes de los visitantes.

Hank y Chris se unen a la Resistencia. Imagen: IMDB

Detalles

Los uniformes de los visitantes han cambiado en algunos detalles. Ahora los altos mandos tienen ribetes dorados en cuello y mangas, y los soldados también se diferencian con cascos negros o dorados. La nave nodriza nos dará más sorpresas, pues podremos ver otras salas y, cómo no, el funcionamiento completo de la máquina de conversión. Julie está presa y Diana disfruta con su conversión.

Las pesadillas de Julie son utilizadas, como ya comenté en el anterior artículo, para forzar la necesidad de pedir ayuda a Diana y, de esta forma, conseguir una aliada que rompa la Resistencia desde dentro. Pero no será Julie la única: el hijo de Mike, Sean, también es convertido y ahora sí que se infiltra en la Resistencia.

El suero de la verdad

Hay una variante a la conversión cuando esta no funciona: el suero de la verdad. Una droga creada expresamente por el laboratorio de Diana cuando comprueba que existe gente que se resiste a la conversión.

Ritmo de la serie

Como objeción, en esta segunda miniserie existen situaciones muy forzadas, y algo inconexas con la lógica dentro de la propia historia. Por ejemplo, algunos saltos en un solo capítulo que rompen el ritmo natural de la narración. A pesar de ello, no es algo que deba importarnos demasiado: es muy fácil rellenar esas lagunas con hipótesis plausibles; algo así como pensar que hay escenas eliminadas para no extender el metraje. Porque de ser así, habría necesitado un capítulo más.

Así pues, el ritmo es más rápido. Lo comprobamos en el primer capítulo, donde el experimento de Diana con Robin empieza a dar sus frutos. Sí: la muchacha, en avanzado estado de gestación, está a punto de dar a luz. Pero los intentos por comprobar la salud del feto son ineficaces: existe una membrana que protege al bebé. No obstante, no tardaremos en comprobar lo que pasa, al tiempo que capturan a Willy, el visitante “bobo”, por la Resistencia, junto con Harmony (su compañera de trabajo en la planta química del padrastro de Mike).

Nacimiento interestelar

Gracias a él y a sus conocimientos, sabremos algo más de los visitantes, bien porque ayuda a entender el parto de Robin o, también, porque él mismo es estudiado para saber si existe algo que pueda destruir a los invasores.

Pues bien, aquí llega uno de los momentos culminantes de la serie, y que causó furor en la televidencia de los ochenta durante su primera emisión: en el parto Robin da a luz una niña en apariencia normal, hasta que la recién nacida, en brazos de su madre, lanza su lengua bífida contra ella, quizá en señal de protesta, o por impulso.

La sorpresa para la madre

Un hurra por los efectos especiales que precedieron al más terrorífico momento: sedada a causa de la impresión, Robin duerme y no es consciente de lo que viene ahora. Un gemelo. Pero este gemelo es muy especial. Es totalmente reptil y, como primera diferencia, sin contar sus características físicas, él mismo sale de la placenta y se mueve como un niño pequeño.

Grave error el de Diana, porque este bebé reptil será la perdición de los visitantes. ¿Por qué? En base al estudio de su anatomía y autopsia (muere en pocos días), descubren una bacteria que podría ser capaz de matar a los alienígenas. Grandes debates se ciernen sobre la Resistencia respecto a usarla con todos o cuidar a Willy y a la Quinta Columna, pues son aliados de los terrestres.

El bebé reptil. Imagen: A&V Stimuli.

El polvo rojo

Este es otro punto donde el ritmo narrativo avanza a pasos agigantados, pues todo se desarrolla en el último episodio. En un par de escenas, la Resistencia ya tiene una bacteria, un estudio probado de eficacia de la misma, el desarrollo de un arma (el polvo rojo) y un antídoto para los lagartos buenos. Increíble pero cierto. Este adelanto frenético de los acontecimientos resulta un poco… o bastante, decepcionante. Pero como ya está hecho, dejemos las tonterías para los tiquismiquis, y sigamos con el argumento.

El hecho de encontrar un antídoto y sintetizar la bacteria en un producto masificado y letal es fruto del trabajo de varios personajes científicos. El primero de ellos, Julie, bióloga. Quizá se quede grande para la situación de la Resistencia conseguir en pocas secuencias algo tan grande que, de seguro, en la historia habrán transcurrido varios días, por ponernos también en posición de eficacia y rapidez. Ahora ya tienen un motivo para sonreír después de varias muertes y desapariciones (en esta parte van cayendo como moscas, aviso).

La niña de las estrellas

Casi paralelamente, vemos otro hecho inaudito: la niña recién nacida crece espectacularmente en pocos días (o semanas). Algo a lo que Willy no da crédito, ya que, según su declaración, eso no es normal en su raza. Claro, sin este recurso muchas cosas habrían sido imposibles de realizar y contar en la historia, o de llevarla por el cauce que los guionistas deseaban. Pero vamos, que yo lo veo bien, porque un híbrido de dos razas más o menos compatibles no podría ser del todo normal.

No se dan explicaciones científicas. Al igual que la causa de la aparición de la bacteria en el bebé reptil. Es muy posible (según mis hipótesis) que, si hubiera una causa científica, esta se deba a la adaptación y el ADN del bebé. Explicaría por qué Elisabeth (así bautizan a la niña) sobrevive y se convierte en pieza clave para el desarrollo de la historia, pues traerá muchas sorpresas.

Cuando sintetizan la bacteria y fabrican el polvo rojo, Hank exclama: “Tenemos dinamita roja en las manos”. Este tío es la monda.

Elisabeth. Imagen: V the series WordPress.

Religión

En la Resistencia hay un sacerdote católico, el padre Andrew Doyle (Thomas Hill). Sin embargo, me desconcierta que apenas haya debate religioso en la serie, respecto a las creencias de los visitantes. Porque al menos, en esta parte, no vamos a verlo. Únicamente hay un encuentro del padre Andrew con Diana, pues se lleva a Elisabeth a la nave para intentar una “reconciliación” entre las dos razas (¡como si los humanos debieran pedir perdón!).

Pero sale mal, y Diana se irrita con las dudas que le acarrea la lectura de la Biblia, lo que provoca que dispare al cura. Es curioso, porque el hombre queda herido en el suelo, mirando a Elisabeth, sin signos de herida mortal, totalmente tranquilo (bueno, no muy tranquilo, pero al menos no desesperado). Y después… ya no volvemos a saber nada más de él. Sí, podríamos suponer que lo rematan. Esta tónica es normal en la serie, pero con este personaje se lucen, porque para mí, es evidente que no muere en esa escena.

Pretinama

Siguiendo con Elisabeth, nos revela algo más que nos hace dudar acerca de su naturaleza. Tiene ahora la apariencia de una niña de 6 años, y Diana procura estudiarla y llevarla a su terreno. Es ahora cuando escuchamos por primera vez, alto y claro, una palabra alienígena, que la niña repite, enfureciendo a Diana: Pretinama. ¿A que suena muy exótico? Eso no será lo más exótico que veremos, porque en la serie de 1985 van a desplegar toda la imaginación. Pero no adelantemos acontecimientos…

Al contrario de lo que nos parecía al principio, Elisabeth no es tan hostil como había demostrado. Todos guardábamos sospechas. Y la irritación de Diana con la palabrita de marras pretinama me trae una duda. Después de que la niña la pronuncie varias veces, Diana, enfurecida, le increpa con la frase “ese no es nuestro destino”. Pero, sabiendo más adelante lo que significa, o bien la traducción estaba mal, o el diálogo resultaba confuso. Yo lo habría traducido por “ese no es nuestro propósito”.

Fuera máscaras

Haré un inciso para contar algunos aspectos del primer capítulo, donde también hay sangría de la buena. Y es que el primer golpe de la Resistencia será intentar desenmascarar a John delante de todos los televidentes mientras hace un anuncio relevante: la entrega de una cura contra todo tipo de cáncer. Nada sabemos después, si es verdad o no. De este modo será la primera vez que la ciudadanía ve el rostro de un visitante.

Escena icónica donde las haya y primera victoria de la Resistencia, que intenta desmentir un montaje burdo llevado a cabo con la ayuda de Eleanor y más seres humanos, esos que están a favor y cooperan con los visitantes (algunos, sin necesidad de convertir), haciendo oídos sordos a todas las llamadas de atención y evidencias más que sobradas de las mentiras y bulos que los visitantes elaboran y difunden para llevar a cabo sus planes.

John al descubierto. Imagen: V, musings of a middle-aged geek.

El rebaño desconcertado

Recordemos que los visitantes son ingeniosos con su propaganda, sus discursos y promesas. Son lobos con piel de corderos. En este caso, lagartos con piel de humanos. Piel sintética, lentillas, pelo postizo… El disfraz perfecto para “enamorar” a la gente, al rebaño desconcertado, tal como señala la teoría de Walter Lippmann, extensamente utilizada por Noam Chomsky. Pero esto es otro tema, que más o menos dejé claro en el capítulo anterior, y que solo traigo a colación para reforzar este mensaje “oculto”.

Arma en prácticas

Después de esta demostración de valor y efectividad, y tras perder a varios miembros de la Resistencia, nadie se dará por vencido para conseguir sus propósitos: el polvo rojo será lanzado a la atmósfera, pues ya tienen la prueba de su funcionamiento. Por medio de tretas y engaños, la Resistencia, no sabemos cómo, distribuye el polvo rojo por el mundo. Bien, si me queréis decir que habéis conseguido hacer eso en pocos días con los visitantes controlando todo… me lo creo. (Oh, ¡santa ironía!)

Más detalles de los visitantes

Volviendo al meollo, existen ciertas características interesantes respecto a los visitantes. En cierto momento nos cuentan que están vacunados e inmunizados contra todas las enfermedades de la Tierra, por lo que entendemos que su trabajo ha sido perfecto y que no son invulnerables, claro. Esto me trae a la memoria La guerra de los mundos, de H.G. Wells, donde ya sabéis quién derrota realmente a los alienígenas. Sí, las bacterias, virus y microbios de la Tierra.

Obsérvese el aspecto de los nuevos uniformes en los visitantes. Imagen: Getty Images.

Armas de destrucción masiva

Y hablando de armas. ¿Os acordáis cuando comenté que los visitantes no tienen armas de destrucción masiva? Pues en V: la batalla final, Martin revela a Mike que las naves poseen una tecnología que las convierte en una bomba termonuclear capaces de destruir la Tierra solo con una de ellas. Sigo pensando lo mismo: ¿no son capaces de desarrollar otras armas para amenazar a los humanos? Sí, lo entiendo: nos necesitan como comida, y necesitan también los recursos de la Tierra.

Emplear armas de destrucción masiva sería un suicidio. Esto explicaría su comportamiento en toda regla, porque no vienen solo a someternos, ni a destruirnos. Vienen a abastecerse. Y qué mejor manera que engañarnos, manipularnos. Con esto queda excusado su método y sale a la luz un gran misterio. Luego volveré a la bomba de la nave nodriza.

Otras invasiones

En el mismo diálogo de Martin y Mike, el visitante le dice, sobre las bombas de las naves, que “ya lo he visto otras veces”. Volvemos a tener testimonio de que la Tierra no es el único planeta que han invadido, y si vienen de la Estrella Sirio, es que hay vida en nuestra Galaxia, más vida de la que pensamos. Venga, que soñar es gratis. En el universo de V, hay mucha vida aquí, a la vuelta de la esquina. Civilizaciones, planetas, seres alienígenas. ¿Cómo serán? ¿Qué técnicas habrán empleado para hacerse con sus recursos?

Para ir acabando, las últimas secuencias son de lo más reveladoras. Porque como ya sabéis, en los diálogos y comentarios “de pasada” hay muchos datos interesantes para atar cabos y descubrir secretos sobre los visitantes. Así que, ¡allá vamos!

Huida

El ataque de la Resistencia a nivel mundial surte efecto y los alienígenas huyen. ¡Huyen de la Tierra! Otros tantos estarán muriendo asfixiados por el polvo rojo, como ya hemos comprobado con algunos de ellos (mítica escena de la muerte de un alto mando visitante, retorciéndose sobre una alfombra roja con el símbolo de la pseudo-cruz esvástica, y la cámara enfocando verticalmente a medida que se eleva para mayor efecto dramático).

Pero en la nave de Los Ángeles todo es diferente. La Resistencia ataca gracias a la Quinta Columna, que colabora con sus integrantes vacunados. Diana y John intentan huir, pero no lo consiguen. Y ahora se ponen a discutir. ¡En un momento así, se recriminan el uno al otro! Diana le echa en cara a John que, si no fuera por ella, no habrían aterrizado en la Tierra. Nueva revelación sobre la misión y el cargo y carácter del personaje, que le dice amargada “Yo tenía el poder y tú la corona”.

Pamela sabe hacer la vida imposible a Diana. Imagen: IMDB.

Tretas de Diana

El personaje de Diana tiene muchas sorpresas. Tanto es así que, en el segundo capítulo, aparece una nueva comandante sin avisar. Una rival de altura para la doctora y científica. En seguida revienta el radar de Diana. Pamela le está llevando la contraria, la deja fuera de los planes y la releva a su misión principal: la médica. Algo que choca con los planes ambiciosos de la científica, deseosa de poder militar. Curioso es su comportamiento, traicionero, frío y calculador para mantenerse en el poder que ella ambiciona.

¿Tienen poderes los visitantes?

Finalmente, hay algo que desconcierta muchísimo más. ¿Tienen poderes los visitantes? Si es así, ¿lo utilizan todos o solo unos pocos? Esta sorpresa dejó a todo el mundo con la boca abierta en su día. Hace ya casi 40 años que nos preguntamos lo mismo. ¿Qué tipo de poder oculto poseen?

Podemos barajar muchas hipótesis, y todas con base científica (la ciencia de la serie, claro). Por suerte o por desgracia, Diana consigue huir de la nave nodriza justo cuando Julie va a detenerla, pero Diana, telepáticamente, le habla con la mente, y paraliza a la bióloga. ¿Es esto consecuencia del intento de conversión? Recordemos que Julie, a pesar de haber salido victoriosa de la máquina, aún tiene algunos resquicios mentales del proceso.

La sorpresa de Elisabeth

¿Acaso esa telepatía funciona solo con otras razas y no entre los propios visitantes? Quedaremos con la duda. Pero antes, una nueva revelación con la que se da por finalizada la victoria y el final: Elisabeth, con la nave a punto de explotar y causar un desastre en la Tierra, sujeta los mandos y, al tiempo que emite un brillo casi mágico desde su cuerpo, consigue neutralizar la bomba. ¡Esto nadie se lo esperaba! He aquí la primera dosis de fantasía o elementos maravillosos, si queréis.

¿Qué hace especial a Elisabeth? ¿Es el fruto de la unión de las dos razas? ¿O su poder viene de su lado alienígena? No hay explicación, de momento, por lo que nos quedamos sin saber más. La nave nodriza de LA vuelve a la Tierra tras el intento de explosión. Pero ¿por qué las demás naves no han destruido la Tierra, ya que no pueden seguir con su abastecimiento?

¿Volverán?

Y, colorín colorado, este cuento se ha acabado. Pero ahora, algunas elucubraciones. Primero, desvelar el significado de pretinama, que muchos ya conoceréis: “paz”. Sí, la paz es lo que irritaba a Diana, y por ello, no era un “destino”, sino un “propósito”. Esto es lo que Elisabeth había “aprendido”. Su potencial condición híbrida le confería capacidades extraordinarias de aprendizaje y sabiduría.

La mayoría de los alienígenas morirá si se queda en la Tierra, la atmósfera contiene el polvo rojo en suspensión. Parece que no son tan duros como creíamos. Prefieren escapar. Me parece normal. Lo que queda por saber es si habrá alguna otra nave más que permanezca en la Tierra, y si van a rescatar a todas las personas que hay almacenadas. Ya hemos visto que es posible sacarlas de sus vainas. Yo creo que sí. Pero eso ya es otra historia para la cual empleamos nuestra imaginación.

Lo que está claro es que, de momento, los visitantes se van y nos dejan en paz. ¿Volverán? ¿Se acabará en algún momento el efecto del polvo rojo?

Los poderes de Elisabeth, la niña de las estrellas. Imagen: Comic Vine Gamespot.

Dudas

Hay algo que no me deja de rondar la mente… La cuestión del tiempo que los visitantes tardan en realizar los viajes. En este caso, a la Tierra. Si tardan una generación (vuelvo a dudar de ello), ¿cómo es que Pamela llega sin avisar? ¿Tan fácil lo tienen para navegar? ¿Estaba de camino ya cuando Diana llegó a la Tierra? Creo que esto es una inventiva de John en su discurso de presentación.

Pongamos que los demás mundos que han arrasado están a grandes distancias, como la Tierra. No les daría la vida para ir y venir de todos. Y eso teniendo en cuenta la esperanza de vida, de la que no sabemos si es similar a la de los humanos. Por lo pronto, sus disfraces sí que tienen edad. ¿Será lícito pensar que envejecen como nosotros, aunque no sea a nuestro ritmo? ¿Viven, quizá, mucho más que nosotros?

Música

Antes he comentado lo contundente que es el tema principal de esta segunda miniserie. Hay más sintonías que se me han quedado grabadas y considero dignas de mencionar. Una de ellas es la que suena cuando empiezan a elevarse los globos para distribuir el polvo rojo. Y un par de sintonías con la misma base que suena durante los tres episodios y que, retocada, será el tema principal de la siguiente temporada. Un tema que, por cierto, me encanta.

Lo que nos cuenta el autor de V

V: la batalla final nos deja con muchas dudas. Justificadas o no. La naturaleza de los visitantes no es aquí lo más importante, sino sus métodos, propósitos y estrategias. ¿Quería el autor que se desarrollaran todos estos interrogantes? De una u otra forma, V continúa al año siguiente con la serie de 19 capítulos. Por un lado, enriqueció la cultura alienígena y amplió la historia de la Resistencia. Por otro, la producción mediocre no le hizo ningún favor a la franquicia.

Así muere un visitante por el polvo rojo. Imagen: reflectionsonfilmandtelevision.blogspot.com

Más allá de V

Se escribieron novelas, se publicaron cómics que fueron más allá de esa serie. Si me dieran a elegir, creo que habría cortado con V: la batalla final. A pesar de las cosas buenas que tuvo la última temporada, hubo mucho relleno, y la historia bajó tanto de nivel que a veces aburre. ¡Cómo puede ser! Si las miniseries son buenas a rabiar. Cosas de producción. Y no digamos del remake de 2009. Suerte que la cancelaron. Ya me estoy yendo por las ramas y adelantando cosas. ¡Pero es que no podía ser de otra forma!

Ojalá pudiera decir que este es el fin. Y en cierto modo lo fue. Los visitantes fueron derrotados por el polvo rojo, gracias al fatal experimento de Diana. Ella misma provocó su propia destrucción. Destino poético.

Lo que fue V

Y así es como los de mi generación crecimos alucinando por esta historia tan atractiva como intelectualmente potente. Niños pequeños que jugábamos con las pistolas láser de los visitantes, las gafas de sol, las pegatinas de TeleIndiscreta, los cómics…

Si me dejo algo es porque me quedo corto en elogios. Que ojo, habrá a quien no le guste, como todo. Pero hay que reconocer que Kenneth Johnson supo sacar partido de aquella novela (¡Esto no puede pasar aquí!) y de las modas más pulp de la ciencia ficción para batirlo en una historia repleta de personajes interesantes, símbolos, escenas inolvidables…

Próximamente

Nos vemos en el último artículo. V, la tercera tanda de capítulos, fue solo puro entretenimiento y explotación. No hay mal que por bien no venga. ¿Queréis saber más? Pues en unas semanas, nos vemos, viajeros y exploradores del cosmoverso, para desentrañar la última aventura de la Resistencia y los alienígenas venidos de Sirio.

Tripulación CosmoVersus

Marcos A. Palacios
Marcos A. Palacios
Administro CosmoVersus y colaboro con la Editorial Gaspar & Rimbau, donde he publicado mi primera obra antológica 'Fantasía y terror de una mente equilibrada' y corregido y anotado los libros de los 'Viajes muy extraordinarios de Saturnino Farandoul', entre otras ocurrencias. Mis reseñas van más allá del mero apunte de si este o aquel libro me ha gustado mucho o no. Busco sorprender y animar a los lectores a leer y compartir mi experiencia personal con los libros, igual que los compañeros de CosmoVersus. Soy muy retro, y no por mi edad, pues a los 20 años ya estaba fuera de onda. Perdón por no evolucionar al ritmo de los tiempos, pero es que soy yo.

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