‘Viajes muy extraordinarios de Saturnino Farandoul II: La vuelta al mundo en más de 80 días’ Albert Robida (1879) [Reseña]

Viajes muy extraordinarios de Saturnino Farandoul II: La vuelta al mundo en más de 80 días. Después de armarla bien gorda en Oceanía, Saturnino Farandoul y sus marinos viajan a Norteamérica para hacer fortuna. El sueño americano pronto se convertirá en un nuevo y peligroso periplo a lo largo de todo el continente.

Viajes muy extraordinarios de Saturnino Farandoul II: La vuelta al mundo en más de 80 días

Vuelvo a la carga con la continuación de los Viajes muy extraordinarios de Saturnino Farandoul. En la segunda aventura del joven náufrago, La vuelta al mundo en más de 80 días1, vamos a recorrer el continente Americano desde Norteamérica, pasando por los países Sudamericanos hasta llegar a la Argentina y sus pampas.

En la primera reseña de los viajes de Farandoul, El rey de los monos, ya expuse las características más notables de estas narraciones, por lo que voy a ahorrarme las explicaciones de más, que supongo que os las sabéis. Así podremos continuar donde lo dejamos. Farandoul, que, es un joven de ímpetu aventurero, quiere comerse el mundo. Tanto es así, que probará suerte en Norteamérica, donde viajará con sus marinos para hacer fortuna con el suministro de pieles de serpiente.

La nación mormona

Como no podía ser de otra forma, una cosa lleva a la otra, y pronto nuestro héroe se ve envuelto en el deseo de llevar una vida tranquila y plena dedicada a los placeres celestiales: se hace mormón2. Y en el camino a la existencia pía no quiere dejar a un lado el amor. Así mata dos pájaros de un tiro. Farandoul consigue tantas esposas como puede para él y para sus acompañantes.

En un arrebato delirante suelta un discurso alabando las maravillas de la nación mormona, y sus deseos de convertir al mundo entero en la perfecta religión que conlleva el más alto don para el ser humano, que es la poligamia3: “Pues renovemos los hogares y elevaremos al hombre, y todavía más a la mujer. (…) ¿Cuál ha sido la época de la mayor prosperidad para Turquía, el período de expansión y grandes del imperio otomano? Justamente la época en que la poligamia fue por todos considerada como un absoluto deber religioso”.

Conexión histórica

Debo añadir que detrás de la historia del pueblo mormón y del escenario donde se desarrolla, hay una gran documentación y motivación históricas que, muy cordialmente, podréis leer en la introducción que Alberto García ha elaborado para este volumen. Robida no narraba solo con imaginación, y lo que puede parecer un simple relato, es toda una crítica y testimonio de los sucesos de la época.

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Guerra submarina con caballería de peces espada.

El inicio del periplo americano

No está de más decir que, conociendo a Farandoul, esto no le dará más que problemas. Parece que los busca, o quizá es tan brillante que la envidia y la maldad le rodean y no quieren dejarle en paz jamás, así es el ser humano: que necesita apagar la luz ajena para iluminarse él mismo. Sí, a partir de aquí comenzará la verdadera aventura que, como siempre, le vendrá inesperada e involuntariamente a nuestro amigo protagonista.

Quiero adelantar que tendremos, por lo menos, tres guerras diferentes en este tomo. Pero sin ánimo de adelantar acontecimientos, solo diré que las diecisiete esposas mormonas de Farandoul serán la primera excusa para ello.

Viaje documentado

Albert Robida no viajó mucho, pero pudo presumir de ser un devorador de información sobre viajes, países lejanos, culturas y descubrimientos, exploraciones… Tal como lo demostró en el primer número de esta serie, y en los que siguen, en La vuelta al mundo en más de 80 días continúa en su línea, porque habrá dos protagonistas ajenos a la civilización del progreso: las tribus indígenas4 de Norteamérica (apaches) y las de Argentina (gauchos y patagones). ¿Cómo es eso? Las vicisitudes son el pan de cada día para Farandoul, y un mal paso o el cruce con la persona equivocada le traen desgracias.

Un hombre sabio

Hay un pasaje en este volumen que recuerda mucho a Las mil y una noches. Y es que, cual Sherezade, Farandoul intentará sobrevivir al poste de guerra de una tribu india. Tal cual lo cuento, sucede. Por medio del ya consabido ingenio de Farandoul, empleará el arte del pincel para evitar que la hora de su ejecución llegue al mediodía. Los tatuajes que con entusiasmo acogerán los miembros de la tribu, en sus cuerpos y en los de sus mujeres, son la mejor carta para la supervivencia del marinero: “La noche llegó, y Farandoul, que debía haber sido despojado de su cabellera al medio día, la conservaba aún”.

Aún con sus posibles inexactitudes y exageraciones, los capítulos dedicados a la tribu de indios norteamericanos son, sencillamente, de lo más exótico y desternillante. Robida se ríe de todo el mundo, como recordaréis. Y si no hay crítica hay caricatura. O las dos juntas.

De nuevo, Julio Verne

Vamos a dar un salto en el libro para conocer los motivos por los que esta nueva aventura viene con este título tan “sonoro” para muchos. En efecto, son muchos los detalles que nos encontramos con la obra de Julio Verne, La vuelta al mundo en 80 días5. No están concretamente hilados unos con otros, pero se pierden a lo largo del texto como huevos de pascua. ¿Quién quiere salir en su búsqueda?

Las locomotoras de la guerra

Por partes. Tenemos una guerra sobre locomotoras con el primer homenaje a Verne y su viaje de Phileas Fogg: “Cada adversario irá montado sobre una locomotora. Los dos trenes partirán a la misma hora de New York y de San Francisco, para que se choquen en medio de la línea del Central Pacific Railroad”. Quienes hayáis leído a Verne os vendrá a la memoria la alusión de este pasaje.

Aunque Phileas Fogg no combate en locomotora en la obra de Verne, sí mencionan esta particularidad de la línea del tren: Ocean to Ocean ―así dicen los americanos― y esas tres palabras debían ser la denominación general de la gran línea que atraviesa los Estados Unidos de América en su mayor anchura. Pero, en realidad, el Pacific Railroad se divide en dos partes distintas: Central Pacific, entre San Francisco y Odgen, y Union Pacific, entre Odgen y Omaha. Allí enlazan cinco líneas diferentes, que ponen a Omaha en comunicación frecuente con Nueva York.”

Phileas Fogg

Más detalles. ¿Lo habéis adivinado ya? Sí, estáis en lo cierto. El invitado de honor de esta aventura es nadie más ni menos que ¡Phileas Fogg acompañado de Picaporte! En esta ocasión, el pobre mayordomo no se ha dejado el mechero de su cuarto encendido… sino ¡todos los de la casa! La verdad es que me ha sorprendido todos los guiños que hay con Phileas Fogg, aparte de que en esta narración, su carácter es contrario al de la novela de Verne, pues se muestra arisco, envidioso, irritable, hostil y tosco. ¡Nada que ver con el gentlemen que todos conocemos! Pero a lo que iba. En esta ocasión, el personaje de Verne tendrá más protagonismo del que tuvo el capitán Nemo en El rey de los monos. Incluso Farandoul tiene intenciones de visitar a Verne una vez terminada la aventura en el continente americano. Aquí hay metaficción por un tubo.

Cuéntame un cuento

Como particularidad especial en este volumen de las aventuras de Saturnino Farandoul, destaco el hecho de que hay tres personajes que contarán sus historias extensamente. Es algo que no ha ocurrido en el anterior volumen, por lo que se suma un extra de calidad a la narración6. ¿Quiénes son? Pues Phileas y Picaporte, por un lado, que narran conjuntamente las aventuras y vicisitudes que han padecido para encontrarse en las pampas argentinas con Farandoul.

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Farandoul pintor. Créditos fotografía: JOP SNC

Y por otro lado, tenemos a Horacio Bixby, un inventor extraordinario que vivió en primera persona las penurias de Robinson Crusoe pero que le valieron un imperio. Por cierto, aquí Robida aprovecha para criticar a Thomas Edison por “apropiarse” de inventos ajenos7: “Pero este fonógrafo no era el simple instrumento que conocemos, sino un fonógrafo completo, desconocido aún en Europa, porque Bixby, preocupado con nuevos problemas, descuidó, a su regreso a los Estados Unidos, tomar privilegio por esta admirable invención: uno de sus cofrades, el sabio Edison, sorprendió en parte el secreto de su descubrimiento, y lanzó al mundo asombrado el fonógrafo (…)”. Parece que Edison no gozaba de buena reputación ya en su tiempo, por lo que veo.

Cruce de aventuras

Pero en la mente de Albert Robida cabían aún más recursos que aplicar a sus originales novelas. En esta ocasión, existe una especie de (como se suele decir) crossover entre los dos primeros volúmenes. Según el relato de aventuras de Phileas Fogg, se encontró en sus viajes previos al encuentro con Farandoul, con personajes y situaciones que Saturnino conoció y vivió en la primera parte8. He aquí un diálogo muy gracioso entre los dos hombres. Y por si no acabara la cosa ahí, resulta que Phileas también está relacionado con los mormones de Norteamérica. Bora-Bora, Ratafía… parece que estos personajes reviven los recuerdos más amargos de Saturnino.

Guerras y tecnología de anticipación

No puedo olvidar mencionar uno de los puntos fuertes de La vuelta al mundo en más de 80 días: la guerra. Pero, es una guerra… moderna. Porque no tiene que ver con las guerras de la época en que fue escrito, más bien parece más cercano a la I Guerra Mundial. Sí. Albert Robida hace gala de su imaginación y fascinación por la tecnología para, una vez más, sorprendernos y, al tiempo, criticar las técnicas de la guerra. No solo hay locomotoras, sino globos… y todo ello equipado con cañones gigantescos y otros artilugios, a cada cual más increíble.

Enumeraré algunos de los ingenios empleados en las guerras (in)justificadas de Farandoul: torpedos asfixiantes, granadas cloroformadas, aspiradora neumática de vapor y 500 caballos, botes de viruela, torpedos volantes, caballería sobre peces espada domesticados9… ¡Un momento! Peces domesticados usados para combatir bajo el mar. Esto es lo que faltaba. Por algo el capítulo 8 es, por completo, la descripción de las batallas de los dos bandos enfrentados (creo que es la segunda guerra…)

“(…) sir Fileas quería inaugurar una nueva táctica, la guerra moderna, la guerra en ferrocarril. El ejército entero estaba organizado: nada de infantería ni caballería, como en la antigua Europa; cada compañía montaba una locomotora caminera y su furgón blindado y almenado”.

Técnicas bélicas desconocidas

Aclaro que esta guerra con locomotoras no es igual de sólida y potente que la primera que aparece en la narración, puesto que la anterior es solo un combate, un enfrentamiento. En este caso, todo se sale de madre y son reunidos ejércitos de locomotoras y otros artilugios desconocidos y exagerados inventos para llevar a cabo el evento más multitudinario. Está claro que el orgullo de Farandoul sigue intacto y no hay quien le frene. Cada parte de la contienda optará por contratar los servicios de un inventor para superar a su enemigo cueste lo que cueste. Ya sabemos cómo acaban estas cosas, ¿verdad? En esta ocasión, no será menos.

Fascinante resulta la descripción que se da de todo artilugio que protagonice una guerra. Por ejemplo, el globo acorazado de Fridolín Rosengarten: “Estos globos, construidos para la guerra, estaban acorazados; un blindaje de acero recubría la esfera de gutapercha como una gigantesca marmita invertida. La barquilla, muy grande, estaba también fuertemente blindada: por sus bordes salían algunas bocas de cañón prontas a ladrar en las nubes.”

Clarisse Harlow

Digno de mención es que, uno de estos globos, es bautizado como Clarissa Harlowe. Pero, ¿quién es esta mujer?: pues es la protagonista de la novela epistolar Clarisse, escrita por Samuel Richardson y publicada en 1784. Considerada su obra cumbre y la más larga en lengua inglesa (reúne varios volúmenes), cuenta la historia de Clarissa Harlowe, una muchacha presionada y maltratada por su familia y por un malvado pretendiente, que refleja finalmente el triunfo sobre la tragedia que le deviene.

Cable transatlántico

Entre tanta destrucción y muerte (porque estas guerras no traen nada bueno), he encontrado otro curioso dato. Hablo de los principios de la comunicación global. ¡Un cable transatlántico! Veamos un poco de Historia… no es hasta 1842 cuando Samuel Morse empieza a plantearse este ingenio sin precedentes, pero no se logrará de facto que funcione perfectamente el primer cable telegráfico que une América y Europa hasta 1866. Por lo tanto, Robida, enterado de todo esto, no podía dejar fuera de sus novelas a este hito histórico. Por descontado, no hace falta que comente la suerte que correrá el cable. ¿Qué pasará?

La gran imaginación

Debo admitir que esta es la aventura de Farandoul donde existe más tendencia hacia los inventos. Con su crítica e ironía habituales, su humor sarcástico y exagerado, Robida pone de relieve sus mejores cualidades imaginativas y, lo que es más importante: su maravillosa capacidad de anticipación. En su obra, de hecho, hay un gran espacio para las guerras (como La guerra en el siglo XX (1887), o La guerra infernal (1908)).

Quiero añadir que el 2 de noviembre de este 2021 se inaugurará en el Espacio Fundación Telefónica una exposición que tendrá como uno de sus protagonistas a Albert Robida, entre otros, por si a alguien le interesa. El tema de esta exposición, titulada La gran imaginación, se centra en la visión que se tenía del futuro a lo largo del siglo XIX. Robida realizó muchísimas ilustraciones sobre el futuro, el año 2000, entre otras cosas. A él debemos mucha de la imaginería actual y podría enmarcarse como uno de los artistas verdaderamente steampunk en su época, cuando todavía no existía el steampunk, claro está.

La vuelta al mundo… ¿de quién?

Está muy claro. Así como las narraciones de esta serie son un claro y completo homenaje a Julio Verne, el título contiene más que nada referencias a la obra del francés más famoso de la literatura europea del siglo XIX en lo que a ciencia y ficción se refiere. Ya que, aunque Farandoul dará la vuelta al mundo (pienso que en varios años, aunque no se menciona el tiempo que transcurre exactamente), en realidad el protagonista de este capítulo es Phileas Fogg que, al encuentro con nuestro héroe, está dando su segunda vuelta al mundo. De ahí su relato junto a Picaporte, y que haya coincidido tanto con los personajes que Farandoul se cruzó en el primer libro y al comienzo del presente.

El cómic italiano

Como comenté en la primera parte de estas reseñas, Farandoul arrasó en Italia, país que nos brindó dos de televisión y, además, un cómic publicado de 1938 a 1940. En el siguiente artículo, en italiano, podéis encontrar más información e imágenes de este genial cómic serializado, además de información de las antiguas series de televisión. Pero lo más novedoso del asunto, es que en 1959, la revista Topolino (lo que en España fue Don Miki), la casa Walt Disney realizó una adaptación de las aventuras de Farandoul de la mano de Tío Gilito, Donald y los sobrinos, titulada Le straordinarie avventure di Paperino Girandola. ¡Yo estoy en shock!

Página del cómic italiano de Walt Disney. Fuente: Giornalepop.

La edición

Muy cuidada, cercana al facsímil, que la editorial ha puesto en cada tomo, y que podéis encontrar en rústica o cartoné. Remasterización y digitalización de ilustraciones y portadas, diseño similar al original francés, notas a pie de página, ilustraciones a color (bellísimas) del propio Robida, que como sabéis, era un artista en muchísimos ámbitos.

Y cómo no, la introducción a cargo de Alberto García Gutiérrez, quien nos empuja con sus palabras al abismo literario de esta obra única y nos pone en situación y contexto histórico, social, político, cultural y geográfico de 1879 para no perdernos en el espeso mundo decimonónico de Farandoul: “Disfruten de Viajes muy extraordinarios de Saturnino Farandoul, de Albert Robida, del descubrimiento, si no lo conocen, del arte de Albert Robida, un precursor visionario de posibles futuros y que plasmó en esta obra, parodia del mundo de Julio Verne, una delirante, cómica e irónica aventura de su imaginación a trazo, trama, tinta y palabra impresa”.

Alberto también presenta un cuadro resumido de Robida, su vida y obra, para comprender mejor al escritor que, apenas sin moverse de su casa, recreó todo un mundo exótico a partir de los documentos de exploradores y periodistas.

Valoración final

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Escena de la guerra sobre globos de la serie de televisión de 1914.

Esta nueva aventura, La vuelta al mundo en más de 80 días, es el culmen del homenaje a Verne y de la guerra tecnológica (que ya no veremos más en el resto de la obra). Podría, además, atreverme a afirmar que los viajes de Saturnino Farandoul forman parte de un todo con el resto de obras bélicas y de aventuras, ya que complementa con su imaginación las más inverosímiles batallas que hayan podido escribirse en ese temprano y repleto de cambios siglo XIX.

Habiendo dejado claro el temperamento del protagonista desde el inicio de la saga, el público lector sabrá a lo que se atiene en cada situación difícil que se presente ante Saturnino. Este es el juego del autor. A pesar de que los personajes no están brillantemente desarrollados, sí podemos hacernos una idea de quién es el personaje central y adivinar sus decisiones, sufrir con él, anticiparnos a sus pasos y reacciones. Los viajes muy extraordinarios de Saturnino Farandoul entran de cabeza en lo que podría denominarse literatura de evasión, pero con calidad.

Creo que existen dos lecturas en estos libros: una superficial, la que nos hace reír y nos emociona con tanto vaivén a lo largo del mundo, desventuras y peligros. La otra, la que, sin necesariamente entender, perfila el genio de su autor y resulta una lección de Historia para comprender el pensamiento de la época, ese último tercio del siglo XIX que perfila el porvenir del siguiente.

Sinopsis

A continuación, os dejo la sinopsis que elaboré para G&R Editorial:

«Siguen las locuras de Saturnino Farandoul. Esta vez le toca al continente americano. Aquí Saturnino tendrá toda clase de trifulcas. Desde los patagones de Argentina hasta los apaches de Norteamérica.

Por supuesto no faltará el encuentro con un personaje de los libros de Verne: Fileas Fogg y su ayudante Picaporte, de la vuelta al mundo en 80 días. Lo que empezó como una posible amistad termina en sendas batallas con trenes a vapor armados de cañones gigantes y encarnizadas luchas en globo.

Como todas las aventuras de Saturnino Farandoul, todo es acción, sin un minuto de descanso para el protagonista ni para los que le acompañan en sus peripecias.»

Próximamente

La próxima reseña versará sobre la tercera parte de la serie: Las tres reinas. El continente invitado será África, así como nuevos personajes de Julio Verne. Farandoul se verá inmerso en líos entre tribus y reinos africanos, viajará a lo largo del continente, se enfrentará a muchos peligros, será convertido en dios y en momia, visitará el antiguo Egipto y, junto a sus marinos y otros espontáneos acompañantes, vivirá un evento cósmico tan inesperado como inaudito. ¡Y esto es poco para lo que le viene encima! ¿Os lo vais a perder?


1 Voyages très extraordinaires de Saturnin Farandoul – Le tour du monde en plus de 80 jours.

2 El movimiento mormón se denomina oficialmente Movimiento de los Santos de los Últimos Días. Es una rama cristiana fundada en el siglo XIX por Joseph Smith, a raíz de algunas visiones que le indicaban que Jesucristo y otros profetas llegaron al contienente americano a predicar, dejando allí testimonios que recogió en El libro mormón, es decir, una suerte de tercer testamento.

3 El mormonismo prohibió la poligamia en 1890, pero hubieron escisiones de esta religión que la mantienen.

4 Obviamente, no hay que tomar al pie de la letra las situaciones con las tribus que aparecen en este número, puesto que la finalidad es entretener al lector. No obstante, dado el carácter del autor, se puede comprobar cómo describe positivamente las intenciones de los pueblos retratados en sus relaciones con la civilización blanca.

5 La vuelta al mundo en 80 días fue publicada en 1872, siete años antes que las aventuras de Farandoul.

6 En el resto de títulos no volverá a leerse nada parecido. Las páginas que estos personajes llenan con su historia en este volumen es una excepción.

7 A lo largo de la Historia se han otorgado los honores de varios inventos revolucionarios a Thomas Edison, pero en los últimos años ha explotado una campaña para desmentir muchas atribuciones al científico. Sin embargo, existe una gran controversia que enfrenta una mala interpretación de la Historia, así como mareas de falsedades a favor y en contra de Edison.

8 En efecto, parece que Fogg siguió inconscientemente los pasos de Farandoul. Considero que es un recurso literario muy ameno e inteligente para recordar y refrescar al lector algunos hechos del volumen anterior.

9 Una de las características ya comentadas del volumen anterior es la humanización de los animales. No he incluido una sección en esta reseña por resultar demasiado obvia, pero en La vuelta al mundo en más de 80 días volvemos a encontrar esta humanización en muchos más animales: castores, osos grizzli, peces espada… Sin embargo, en el caso de los peces espada, es el primer enfrentamiento bélico bajo el mar que aparece en las aventuras de Farandoul. Un recurso parecido emplea Robida en La guerra en el siglo XX (1887).

Viajes muy extraordinarios de Saturnino Farandoul II. En América. La vuelta al mundo en más de 80 días. Albert Robida, 1879.

la vuelta al mundo

Gaspar & Rimbau Editorial. 2021.

Traducción: Antonio Castiñeira.

Ilustraciones: Albert Robida.

Rústica, ilustraciones a color y B/N. 174 páginas.

Introducción y notas al pie de la misma: Alberto García Gutiérrez.

Revisión y corrección del texto a cargo de Marcos A. Palacios.

Notas al pie: Grupo G&R.

ISBN: 978-84-18613-39-5

Tripulación CosmoVersus

Marcos A. Palacios
Marcos A. Palacios
Administrador del portal y podcast CosmoVersus. Autor de 'Fantasía y terror de una mente equilibrada', editada en Gaspar&Rimbau Editorial, donde también colaboro como coordinador editorial y corrector de textos. Ciencia Ficción, Terror y Fantasía, en ese orden, son las que han provocado esta locura de proyecto. Después, los cómics, el cine y la música han aderezado el camino. Hago podcast, escribo, leo y devoro libros. Aún sigo pensando que el siglo XXI no es el mío...

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