Cómo convertirse en bestia

Lo primero que hay que saber cuando tienes intención de transformarte en un ser terrible, es que tu corazón debe albergar fe. Si no, no vale para nada cualquier intento. Todo sería en vano. Solemos creer a pies juntillas en sentimientos abstractos, intangibles, como la amistad, el amor —¡qué relativo y ambiguo, el amor!—, y … Sigue leyendo Cómo convertirse en bestia

Olvidé vivir

Me olvidé vivir. Hoy, un día gris, me ha quedado claro. Ha sido inesperado, igual que esa llamada de alguien que no pensabas volver a ver. También me han saltado las lágrimas; obviamente lo digo en sentido figurado, porque un muerto no llora. Lo que sí he notado es la sensación angustiosa del llanto frustrado, … Sigue leyendo Olvidé vivir

Cuestionar la Eternidad

I. Detaure. He visitado planetas con civilizaciones dispares entre sí, incluso con sociedades y filosofías opuestas entre ellas conviviendo en el mismo espacio, compartiendo vida y tiempo. Ya no me sorprende nada, provengo de un lugar que quizá ya no existe, puesto que desconozco qué ha sido de mi propia civilización. Desde que abandoné mi … Sigue leyendo Cuestionar la Eternidad

La Biblioteca de los Malditos. Un relato de Marcos A. Palacios.

Aprovechando unos días de vacaciones acudí a un seminario de literatura en la ciudad de Toledo. Durante los días que iba a hospedarme en la ciudad de El Greco no pude sino quedar maravillado ante la elegancia natural del legado de las Tres Culturas, de la atmósfera de misterio y leyenda que profesan sus calles … Sigue leyendo La Biblioteca de los Malditos. Un relato de Marcos A. Palacios.

Punto de fuga.

Cómo me llamo no es relevante ahora... nunca lo había pensado, porque nunca hasta ahora tuve conciencia de lo que soy. Estoy en ese punto de extrañeza hacia mi propia existencia, pues a decir verdad he comprendido que existo, que tengo forma, color, sensaciones, si se quiere matizar... El tiempo no es sino mi recipiente, … Sigue leyendo Punto de fuga.

Contra el Cosmos

Borlas de purpurina desparramadas sobre un mantel de lentejuelas. La nebulosa anciana que colorea la entrada desaparece a medida que te acercas al punto negro, solo uno, pequeño como la mentira de un niño. Y de pronto el azul del tiempo y el espacio que pasan rápido. Los colores se centrifugan y dejan de existir. … Sigue leyendo Contra el Cosmos

Poco que perder.

Pasé la noche en vela pensando en el ojo del pobre anciano. Había terminado de leer El corazón delator, y la pregunta que me acechaba era si el propio Edgar Allan Poe habría tenido aquellos sentimientos alguna vez. Porque por mi parte, lo sentía, muy profundo. Por la mañana volvería a soportar las excentricidades de … Sigue leyendo Poco que perder.