Angela Lansbury. Una vida dedicada al misterio y la fantasía.

A pesar de ser producida con fecha anterior a La bruja novata (1971), la primera vez que vi actuar a Angela Lansbury fue en Se ha escrito un crimen (1984). Y aunque la serie era muy repetitiva, para un niño no estaba mal del todo. Luego ya vinieron más producciones donde la vi, y realmente es una actriz que me fascina por su camaleónica actitud para los personajes, sus dotes de baile y canto, vamos, que es una de las mejores actrices que conozco. Ahora tiene 94 años, y ahí sigue: Angela Lansbury, una vida dedicada al misterio y la fantasía.

Angela Lansbury. Una vida de fantasía y misterio en el cine

Aunque retirada, Angela Lansbury continúa con su vida pública, la actuación la lleva en la sangre. Y desde CosmoVersus, cuyo público puede que sea más joven de lo que parezca, creo conveniente mostrar un homenaje, más bien centrado en algunas de sus películas de misterio, terror o fantasía. ¿Qué os parece ir de lo más antiguo a lo más nuevo? Para no extenderme demasiado, hablaré de solo tres películas de diferentes géneros: El retrato de Dorian Grey (1945), más bien de horror; La bruja novata (1971), de fantasía; y Muerte en el Nilo (1978), de misterio. En ellas, Angela Lansbury sobresale por su elasticidad interpretativa.

Claro que no son todas las películas de las que podría hablar. También están El regreso de Mary Poppins (2018) o La bella y la bestia (1991), donde pone voz a la Señora Potts.


El retrato de Dorian Grey. 1945

Dirección y guión: Albert Lewin, basada en la novela de Oscar Wilde, 1890.

Cine clásico en blanco y negro. A estas alturas ya conoceréis esta historia, basada en la novela de Oscar Wilde, publicada en 1890. En esta ocasión, la época se traslada a la década de los cuarenta del siglo XX. Hacía tiempo que no veía películas en B/N, y por fin me doy cuenta de lo difícil que debió ser la composición de las imágenes para que su visionado fuera lo más perfecto posible.

Pros y contras

La cinta que he visto tiene el doblaje español moderno —década de los 80-90—, lo que le quita bastantes puntos. Lord Henry, amigo de Basil Hallward, lo visita y conoce a Dorian Grey, un joven de imponente belleza y personalidad.

Este lord Henry, la verdad, resulta muy cargante al lanzar constantemente y durante sus intervenciones una sarta de palabrería inundando el oído y cerebro del espectador, no siendo muy acertados sus rápidos monólogos que obstruyen la atención de la trama, cargados de una filosofía muy personal sobre la belleza y la vida, ingenio e ironía, tan incorrecto como impertinente y encantador.

El caso es que Dorian se «pervierte» ante la visión hedonista de lord Henry. En este punto, terminado el retrato realizado por Basil, e influenciado por lord Henry, Dorian desea fervientemente conservar eternamente su belleza y que en lugar de él, sea el cuadro quien envejezca.

angela lansbury retrato dorian grey

Existe un elemento nuevo en la historia, un añadido acertado: Bastet, el dios gato egipcio, que se mantiene, a modo de estatua, junto al cuadro y presencia el deseo de Dorian. Y hasta aquí puedo leer, porque no voy a contarlo todo.

Dentro de la historia

Respecto a la película, se incorporan algunos fotogramas a color: la visión del cuadro «antes» y «después» de la formulación del deseo de Dorian. Esto puede resultar agradable, hasta chocante, ya que toda la película es en blanco y negro. Ante todo, decir que esta novela la catalogo en los géneros de fantasía y terror, a pesar de no ser realmente una historia terrorífica. De sobra conocemos los tratos «mefistotélicos» en la literatura y el cine, y esta historia contiene exactamente eso, con resultados espeluznantes y explícitamente morales. Señalar que en un momento dado Oscar Wilde es mencionado como autor de un libro de poemas que un protagonista tiene en su estudio.

Sybil Vane

Angela Lansbury obtuvo, en sus primeras interpretaciones, papeles de personajes breves pero impactantes, como es en este caso: el primer amor de Dorian, una joven bailarina con multitud de aptitudes para el espectáculo, que conoce en un bar de actuaciones de los bajos fondos de Londres.

La ternura e inocencia de Sybil Vane queda impregnada de la perfecta interpretación de Angela Lansbury, que, a lo largo de su carrera, y de este breve homenaje, demostrará la versatilidad de sus dotes como actriz, como podéis ver en el siguiente video.

La bruja novata, 1971.

Dirigida por Robert Stevenson. Basada en la obra de Mary Norton (1943-45).

Bedknobs and broomsticks es una película que ya estaba planeada a la retaguardia de Mary Poppins en caso de que la niñera mágica no funcionara, y tras el éxito de esta, Disney siguió adelante con muy buenos resultados, aunque no tan buenos como los de su predecesora, al menos en el imaginario colectivo.

Las razones por las que posiblemente La bruja novata no sea recordada como se merece —un icono de la animación y fantasía del cine del siglo XX—, creo yo, podría deberse a que no es tan colorida y alegre como su hermana mayor, dado que se desarrolla en un ambiente decadente y oscuro a comienzos de la II Guerra Mundial.

Eglantine Price

En 1940, en un pueblecito costero de Inglaterra, están refugiando niños para alejarlos de los bombardeos alemanes sobre Londres. Eglantine Price se ve obligada a recoger a tres hermanos en su casa, justo cuando se ve interrumpido su curso de bruja por correspondencia.

Sin embargo, la señorita Price no se da por vencida, y en su afán de conseguir el último conjuro que le podría llevar a realizar un servicio a su país en contra de la invasión alemana, inicia con los niños un viaje mágico, increíble y lleno de humor, música y… peligros… Este ansia de la protagonista es el motor principal de las peripecias del grupo y, cómo no, una muestra patriótica hacia su país.

angela lansbury bruja novata

Menos éxito que Mary Poppins

A decir verdad, La bruja novata posee un ambiente más oscuro y un menor despliegue de efectos especiales, los cuales, sin embargo, le valieron un Oscar. Pero tiene música, amor, voluntad y moral. En definitiva, una historia no solo para niños y jóvenes de la época —y de hoy en día—, la típica historia que ya no se cuenta ni se rueda y que no se burla de los niños, ni los atonta, al contrario de lo que estamos acostumbrados en el siglo XXI.

Parece mentira que diga esto de una producción Disney, es conocida mi aversión a esta casa, pero es una de las excepciones, porque es en la década de los noventa en el siglo pasado cuando comenzó a desvariar y mostrar, precisamente, el carácter por el cual siento tanta contrariedad.

Y llegados a este punto, hablemos de Angela Lansbury, cuyo papel roza la variedad. Demuestra nuevamente sus dotes de canto y baile, la sutileza al interpretar a un personaje sensible, fuerte e independiente, hasta risueño. La señorita Price sabe tratar a los niños, a las personas, y conseguir de cada situación lo que necesita de la forma más educada y discreta. ¡Y con sus hechizos, claro! Mi escena favorita: cuando la sacan a bailar en Portobello Road mientras busca desesperadamente un libro. Es realmente divertida.

Considero que debería ser su interpretación icónica, incluso por encima de Jessica B. Fletcher, sin quitarle méritos al personaje. La protagonista absoluta de la historia. Muchos estaréis de acuerdo conmigo en que no debería olvidarse esta película. ¿Habrá niños y jóvenes que sean capaces de apreciarla hoy en día?

Muerte en el Nilo, 1978.

Dirigido por John Guillermin, basado en la novela de Agatha Christie, 1937.

Confieso que no he leído, hasta el día de hoy, ninguna obra de Agatha Christie, pero sí he visto algunas películas basadas en sus novelas. Y reconozco que un día lo intenté, pero no me gustó el estilo, lo que no significa que la historia sea mala, claro.

Esta película podría suponer la inspiración del personaje que, años más tarde, se materializaría como Jessica B. Fletcher. Estoy hablando del papel interpretado por Angela Lansbury: la escritora Salome Otterbourne, una excéntrica mujer, alcohólica, autora de escandalosas novelas eróticas, cuya fama, podría decirse, no es tan buena como el éxito de sus obras. En cierto momento, entrada en situación, Salome alcanza protagonismo internándose en la trama principal para descubrir al asesino.

Agatha Christie

Esto, repito, es un anticipo de la carrera que años más tarde Angela Lansbury desarrollaría en el ámbito del género policiaco y de misterio. No solo interviene en esta película, con una brillante actuación, nuevo ejemplo de sus dotes interpretativas camaleónicas, sino que dos años después encarna a Miss Marple (1980), otro personaje de Agatha Christie.

Finalmente, su éxito desemboca en el mencionado Se ha escrito un crimen (1984-96), donde da vida a una profesora jubilada, Jessica B. Fletcher, que escribe novelas de misterio y crímenes, y allí donde va resuelve los asesinatos con su astucia y agilidad, al modo de las novelas clásicas de Christie.

angela lansbury muerte nilo

Para profundizar en Salome Ottenbour, decir que se trata de un personaje alocado, carente de sentido de la corrección o la vergüenza, continuamente controlada por su hija, y que tiene en su haber una demanda de Linnet Ridgeway, la protagonista, a quien había retratado como frívola y descarada en una de sus últimas novelas, y es algo que la millonaria no pudo aceptar. Así pues, Ottenbour se convierte en otro de los personajes con motivos para asesinar a la rica heredera Ridgeway.

Interpretación

Ottenbour está lejos de la dulce Sybil Vane y de la encantadora y protectora Eglantine Price, por lo que una vez más aplaudo la astuta capacidad de Angela Lansbury de conseguir personajes ya no diferentes entre sí, sino contrarios, eficazmente personalizados. Con Ottenbour te ríes a más no poder. No son solo sus palabras, sino sus gestos, sus expresiones, movimientos. Dudo que exista personaje olvidable interpretado por la actriz. Imperdible la escena del tango.

Muerte en el Nilo es una producción al estilo de los años dorados del cine clásico, y eso se ve tanto en los créditos principales, los finales y la banda sonora. ¿Podía una película en 1978 emular a las producciones de 1940? El trailer, a continuación. Más de dos horas y media de intriga y disfrute, teniendo en cuenta que no solo vemos a Angela Lansbury, sino a Mia Farrow, Bette Davis, Maggie Smith, Peter Ustinov, entre otros.

La capacidad de una actriz

Visto esto, en solo tres ejemplos os podéis hacer una idea de lo simbólica que puede ser la interpretación de una actriz, lo que inspira, lo que exhala su personaje, lo que demuestra en el escenario, en el séptimo arte.

Os invito a revisar otras películas suyas, como Luz que agoniza (1944), otra producción de tenebroso ambiente y horror disfrazados de misterio, no falto de mérito; y cómo no, a ver capítulos de Se ha escrito un crimen, que estuvo en antena durante doce años. Aún recuerdo el primer capítulo, en el que una amiga de Jessica Fletcher se le acercaba en la calle, para preguntarle no sé qué.

Claro que no es la única figura del cine que me ha impresionado. Y por ello, ya que aún está viva, realizo este homenaje con estos títulos tan sabrosos para los ávidos lectores de CosmoVersus. Angela Lansbury, una vida dedicada al cine de misterio y fantasía, y que ha visto el nacimiento del cine casi desde sus inicios tempranos hasta hoy en día. 94 años, que se dice pronto. ¡Que empiece la sesión!

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